En el último Nintendo Direct se anunció el remake de un The Legend of Zelda de la vieja escuela para Nintendo Switch, el clásico de Game Boy The Legend of Zelda: Link’s Awakening (1993). Al igual que ocurre con The Legend of Zelda: Majora’s Mask (2000), es un título de la franquicia con una historia única y desligada de la Trifuerza y el Reino de Hyrule. Hoy hablamos de uno de los videojuegos más queridos y especiales de la saga Zelda.

Nos remontamos a 1993. Game Boy tenía ya unos pocos años a sus espaldas y se estaba convirtiendo en un enorme éxito, por lo que parecía lógico que Nintendo llevara una de sus sagas más emblemáticas, The Legend of Zelda, a la máquina. Sin embargo, desligándose por primera vez de la historia habitual de la serie, en Link’s Awakening conocimos la Isla Koholint, un lugar bastante alejado del clásico Hyrule y lleno de elementos curiosos.

Su ambientación única e historia es recordada con muchísimo cariño por casi todos los que lo jugaron en su día. Personajes como Marin, la primera persona con la que se encontró Link la isla, son difíciles de olvidar, así como el ambiente vivo que transmitían las localizaciones del juego.

Ni Ganon, ni Trifuerza, ni la princesa Zelda. Tras un viaje en barco, Link ha naufragado y ha despertado en una isla desconocida, de la que deberá escapar para regresar a Hyrule. Este es el videojuego original que inspirará el esperado remake que en no mucho tiempo disfrutaremos en Nintendo Switch.

Un recuerdo imperecedero

Link está navegando por mares desconocidos con su barco, sin ser consciente de que está a punto de ser engullido por una tormenta. A pesar de sus esfuerzos, no puede evitar que un rayo destruya su nave, y el hyliano acaba naufragando y perdiendo el conocimiento.

Por fortuna, una joven encuentra a Link desmayado en una playa. Con el objetivo de salvarle, la chica lo lleva a su casa y gracias a sus cuidados el guerrero se recupera. Cuando el héroe se despierta enseguida traba amistad con ella y su padre.

Tras encontrar su espada y su escudo, Link es avisado por un enigmático búho de que está atrapado en una isla, y le explica que solo podrá abandonarla cuando despierte al Pez Viento. Este duerme dentro de un enorme huevo situado en la cima del monte más elevado de la Isla Koholint.

Durante su búsqueda de los instrumentos mágicos para despertar al Pez Viento, Link conocerá a muchos personajes y resolverá complicados enigmas en varias mazmorras. Sin embargo, durante su aventura empezará a notar que hay algo extraño en la isla…

La jugabilidad de Link’s Awakening bebe en muchas cosas de The Legend of Zelda: A Link to the Past (1991), pero incluye objetos nunca vistos hasta el momento en la serie, así como secciones plataformeras y puzles más elaborados que los de su hermano mayor de SNES. En muchas cosas se parece a dicho título, pero en otras se puede comprobar con facilidad que Link’s Awakening es más moderno. Mayor variedad en las mazmorras y los mapas, así como una banda sonora considerablemente más extensa dan fe de ello: cada mazmorra principal cuenta con su propia canción por primera vez en la serie, por ejemplo, y hablamos de 1993.

¿Qué tal ha envejecido?

Uno nota enseguida la clara inspiración de este título en A Link to the Past en lo que al espectro gráfico y diseño se refiere. Dado que Game Boy no alcanza la potencia de SNES, se han elaborado sprites complejos dentro de las capacidades de la portátil y diseños de personajes fácilmente diferenciables.

Resulta digno de admiración que se hayan conseguido cosas que en A Link to the Past no se hicieron, como que el juego nos muestre mazmorras con un estilo diferenciado y reconocible (en el clásico de SNES el diseño de los niveles no era muy diferente en cada caso) y muchos NPC distintos con un aspecto propio y distinguibles los unos de los otros.

En la edición DX, el juego ha sido coloreado por completo y los gráficos son bastante más vistosos y agradables que en la versión original. También se han incluido bonitas animaciones gráficas que plasman momentos de la historia, y a menudo podremos guardar parte de ellas en “fotografías” que tendremos la posibilidad de pasar a papel con la impresora Game Boy. El estilo de muchas de esas ilustraciones es muy personal y característico, por lo que es muy sencillo asociarlas a Link’s Awakening.

Haber salido después de A Link to the Past le hace mucho bien a este título, que ha envejecido considerablemente mejor en lo jugable, aunque gráficamente se note aún más limitado por proceder de Game Boy. La banda sonora también sigue gozando de mucha calidad, y podría decirse que es de las mejores de la consola sin pestañear. De hecho, si hay un adjetivo para definir Link’s Awakening en este apartado, este sin duda es “bonito”. La música de Link’s Awakening tiene alma propia aunque forme parte de un juego de Game Boy. La banda sonora nos inspirará muchos sentimientos durante el tiempo que nos dure el juego.

A pesar de que casi todas las melodías no superan los 30 segundos de duración por cuestiones técnicas, esos bucles no cansan en absoluto y quedan muy naturales. Se ha hecho un gran trabajo en la creación de los loops de los midis, y los instrumentos suenan bastante bien dentro de los límites de una máquina tan limitada como Game Boy.

Casi toda la banda sonora es completamente original, y las pocas canciones que pertenecen a otros juegos de la saga son remixes que suenan de forma épica y adaptada al ambiente de Link’s Awakening. Este título puede presumir de tener una música muy variada para la época: no solo hay canciones adaptadas a cada escenario y situación, sino que cada mazmorra tiene su propia melodía, cosa que sorprende muy gratamente, sobre todo tras ver que A Link to the Past, aún estando en una consola de 16 bits, tiene solo dos canciones para un montón de niveles. Y, por si fuera poco, cada tema de mazmorra es único y diferenciado: nunca parecerá que estamos escuchando la misma canción en cada nivel y notaremos una distinción ambiental bastante grande gracias a las canciones que tiene cada uno.

La historia y personajes también son geniales. Todo parece escrito para una máquina de potencia superior, pero no: esto es Game Boy.

Un Zelda con todas las letras

¿Y en lo jugable qué tal? También mejor que su predecesor. Se han corregido los errores que presentaba A Link to the Past y se ha afinado de forma considerable la jugabilidad. La sensación de repetición será prácticamente inexistente, así como el sentimiento de “voy de mazmorra en mazmorra” gracias al buen camuflaje de ese elemento y las misiones obligatorias y opcionales que deberemos realizar a lo largo y ancho del mapa del mundo.

¿Y pegas por culpa del paso del tiempo? Las hay: la falta de botones se nota mucho en este juego. Tener que equiparnos objetos continuamente es molesto, ya que Link’s Awakening es un juego complejo y necesitaremos utilizar muchos ítems distintos según la situación.

El sistema de guardado también es absurdamente molesto porque tendremos que pulsar muchos botones a la vez y cada vez que toquemos algunos obstáculos eliminables nos saldrá un absurdo diálogo de aviso. Quizá habría sido más cómodo que esos mensajes dejasen de salir y que objetos como el Brazalete de Fuerza se quedasen equipados de forma permanente. Son cosas de la época que se notan hoy en día, pero no cabe duda: pocos videojuegos han envejecido mejor en Game Boy. Metroid II: Return of Samus (1991), por poner un ejemplo, no se siente tan fresco en la actualidad.

¿Y cuánto dura Link’s Awakening? Entre 10 y 15 horas de juego. Nada mal para una consola portátil de 8 bits.

En este cartuchito de Game Boy se esconde uno de los títulos en 2D más brillantes de la toda la saga. Por si eso fuera poco (que no lo es), tiene un planteamiento bastante original dentro de la serie y alejado de sus tópicos. Es una obra maestra portátil que ningún usuario de la máquina se puede perder.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

Somos conscientes de que pronto llegará un remake para Nintendo Switch de este clásico, por lo que quizá sea una oportunidad genial para disfrutar de Link’s Awakening con jugabilidad y gráficos actuales. Aún así, si queréis jugar al título original, no debería costaros mucho trabajo encontrar un cartucho de Game Boy de este juego por menos de 20 euros en tiendas de segunda mano.

¡Ah! Estamos hablando de la primera versión. La edición DX, que salió en 1998 y estaba a todo color, puede obtenerse por alrededor de 35 euros, aproximadamente. Aún con todo, si queréis jugar a The Legend of Zelda: Link’s Awakening rápido y pagando poco, la solución que estáis buscando está disponible en la eShop de Nintendo 3DS. La versión DX puede obtenerse por menos de 10 euros en formato digital. ¿Valdrá la pena esperar hasta el lanzamiento del remake para Nintendo Switch? Eso debéis decidirlo vosotros.

0

DEJA UNA RESPUESTA

Comenta!
Introduce tu nombre