Luigi’s Mansion vuelve a la actualidad con un relanzamiento en Nintendo 3DS. Es recordado principalmente por ser el primer videojuego importante protagonizado por el hermano de Mario, Luigi, y fue un título que sorprendió a propios y extraños: el juego de lanzamiento de Nintendo GameCube no solo no iba a estar protagonizado por el héroe más emblemático de Nintendo, sino que dicho título se trataba de un spin-off muy alejado de las clásicas plataformas.

Luigi no ha tenido una vida fácil. En los últimos años ha conseguido aumentar su presencia y prestigio, pero en el siglo pasado sus aventuras como protagonista se habían limitado al criticado Mario is Missing! (1992) o la Game & Watch Luigi’s Hammer Toss Game (1990). Su papel en los títulos de Mario se había centrado en ser el que debía coger el “player 2”, símbolo que por defecto (y a veces por obligación) aparecía siempre sobre su cabeza.

Sin embargo, un día todo esto cambió. El propio Shigeru Miyamoto consideró mientras estaba ideándose la Nintendo GameCube que “ya era hora” de que Luigi tuviera su merecida dosis de protagonismo. De esta forma nació Luigi’s Mansion, el videojuego de lanzamiento de la consola. Este título llamó considerablemente la atención de los periodistas y jugadores cuando fue anunciado no solo por el cambio de papeles protagonistas, sino porque forma parte de un género algo difícil de clasificar: no estamos ante un plataformas, sino en una aventura dedicada a cazar fantasmas en una mansión encantada.

En un videojuego claramente inspirado por la película ochentera Los Cazafantasmas (1984), Luigi debe armarse con una linterna y una aspiradora (la Succionaentes 3000) para explorar la mansión y cazar a numerosos fantasmas con el objetivo de rescatar a su hermano Mario, que ha desaparecido en su interior.

De cobarde a experto cazafantasmas

Luigi ha recibido una carta en la que se le notifica que ha ganado una bonita mansión en un sorteo. El fontanero se extraña bastante porque no ha participado en ningún concurso de ese estilo, pero no se preocupa por ese detalle y avisa a su hermano Mario para que se reúna con él en su nuevo hogar.

Siguiendo el mapa adjunto a la carta, Luigi llega al caserón, que está en mitad de un oscuro bosque. Dentro de la casa solo hay muebles, cuadros antiguos, polvo… y fantasmas. Por suerte para Luigi, poco después de entrar, se encuentra con el Profesor Fesor, que utiliza una especie de aspiradora para cazar ánimas: la Succionaentes 3000.

Los dos huyen al laboratorio del científico. Fesor le explica a Luigi que la mansión está embrujada y que ha aparecido de la noche a la mañana. El profesor vio entrar a Mario en la casa, pero no ha vuelto a saber nada de él.

Luigi decide ir a buscar a su hermano, y el Profesor Fesor le da la Succionaentes 3000 y la Game Boy Horror para poder aventurarse en la mansión, atrapar a los fantasmas y salvar a Mario.

Como puede observarse, esto es un importante cambio de perspectiva y estilo en relación a otros juegos de Mario, hasta el punto de que los parecidos con la clásica saga de plataformas de Nintendo se limitan a sus personajes: las mecánicas jugables, estilo musical e incluso estética son completamente nuevas.

De hecho, Luigi’s Mansion puede presumir de ser uno de los juegos más originales de la saga Mario de todos los tiempos. Si quitáramos a Mario, a Luigi y a los Boo, nadie sabría que es un juego de la saga Mario. El estilo de la saga del fontanero bigotudo es inexistente en Luigi’s Mansion.

El objetivo del juego es muy sencillo: tenemos que limpiar por completo la mansión de fantasmas para poder salvar a Mario. Para ello, iremos visitando todas las habitaciones de la casa y capturaremos a todas las ánimas con nuestra Succionaentes 3000.

¿Qué tal ha envejecido?

Cuando se mostró el primer gameplay de Luigi’s Mansion en el Spaceworld 2000, muchos periodistas de videojuegos creyeron que era una demostración gráfica de la consola, y no un juego en sí por la gran calidad de los gráficos. Esos espacios pequeños (estamos en una mansión delimitada por habitaciones) permitió al equipo de Nintendo en su día detallar al máximo cada cuarto y explotar todo lo posible las capacidades gráficas de Nintendo GameCube. Esto ha llevado no solo a que los gráficos no hayan envejecido, sino que se noten casi nuevos hoy, sobre todo teniendo en cuenta el estilo artístico en el que se apoya el juego.

Los efectos de luces y sombras siguen sorprendiendo aún hoy y logran dar la talla. Aunque el juego tenga más de 15 años, lograba marcar las distancias entre GameCube y su competencia por aquel entonces, PlayStation 2.

Jugablemente sigue un esquema muy simple: los fantasmas deben ser sorprendidos con una ráfaga de luz procedente de nuestra linterna para paralizarlos y así poder proceder a absorberlos. El gameplay normal del título se basa en eso mismo: ir limpiando las habitaciones a las que podemos acceder para poder entrar en otras hasta lograr acabar con todas las ánimas de la mansión. Sin embargo, este esquema nunca se nos hará repetitivo porque hay muchos tipos de entes comunes con características propias.

Los entes especiales más destacables son los de la galería del Profesor Fesor. Los Espíritus de la Galería reciben este nombre porque el Profesor Fesor los atrapó mientras viajaba por todo el mundo en busca de fantasmas únicos que luego capturó para convertirlos en cuadros de su galería personal.

Los fantasmas de la galería son muy variopintos y originales: tenemos a un glotón que murió por culpa de un empacho, a un mayordomo que busca el testamento de su señor incluso después de su muerte, a un obsesionado de la lectura que aprovecha su vida de ultratumba para leer lo que no pudo en vida… Hay decenas de fantasmas de este estilo, y atraparlos será siempre emocionante, sobre todo si hablamos de los fantasmones, que serán los jefes finales de cada zona y los más peligrosos. La ausencia de este curioso elemento fue uno de los más criticados en Luigi’s Mansion 2: Dark Moon, ya que estas ánimas le añadían un plus de interés al trasfondo del videojuego.

Por cierto, por si aún quedan dudas: Luigi’s Mansion NO tiene ningún elemento plataformero. De hecho, Luigi no correrá ni saltará en ningún momento.

La música es pegadiza y las voces de Luigi logran ambientar perfectamente. Visualmente hablando y mecánicamente el juego se siente muy moderno. Por esa razón, Grezzo no ha tenido que realizar muchos trabajos extra para adaptarlo a Nintendo 3DS.

¿Pegas? Luigi’s Mansion es un videojuego muy corto. La duración es, sin duda, el apartado en el que más falla Luigi’s Mansion. La historia nos requerirá entre 8 y 12 horas la primera vez que lo juguemos. El juego no es tan rejugable como debería y es inevitable que nos quedemos “con ganas de más”. Al menos, la aventura que vive Luigi dura el mismo tiempo que las horas de juego: una sola noche.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

Luigi’s Mansion vuelve a salir para Nintendo 3DS el 19 de octubre en Europa y el 12 de octubre en América, por lo que es la forma más rápida y fácil de disfrutar de este clásico, ya que cuenta con algunos extras y adaptaciones visuales. Sin embargo, el título no ha cambiado en exceso, ya que el original de Nintendo GameCube ya contaba con unos gráficos excelentes.

La otra opción, evidentemente, es jugar al original de Nintendo GameCube, que puede disfrutarse tanto en la consola que lo vio nacer como en las Wii retrocompatibles. La única forma de hacerlo hoy es obteniendo un disco físico del juego, que en tiendas y webs de venta de segunda mano no debería salir por más de 30 euros. Dependiendo de dónde se busque puede obtenerse una copia en buen estado por alrededor de 15 euros perfectamente, aunque si queremos una copia sin abrir el precio puede dispararse muchísimo.

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