EarthBound es un videojuego de culto. Quizá no tenga la excelencia técnica y gráfica de obras como Chrono Trigger, Final Fantasy VI o Terranigma, pero ha quedado en la memoria de múltiples jugadores por sus características únicas y personalidad incuestionable. Este es el JRPG urbano que ha inspirado a obras como Undertale y uno de los juegos más destacados del genio japonés Shigesato Itoi.

A estas alturas, todo el mundo sabe quién es Ness, el chico PSI al que muchos conocimos en Super Smash Bros.. Procede de EarthBound, un título bastante desconocido hace años pero que con el paso del tiempo ha ido cogiendo la fama y la relevancia que se merece, sobre todo tras el estreno de Undertale (2015) y su llegada a Europa mediante la Nintendo eShop y la Super Nintendo Mini.

Originalmente llegó solo a Japón y de forma tímida a Estados Unidos. Su éxito comercial fue escaso, pero aquellos jugadores que pudieron disfrutarlo quedaron impactados por su originalidad y calidad. Por esa razón es considerado hoy uno de los JRPG más importantes de SNES.

Hoy os hablaremos de EarthBound, un videojuego único y al que deberían prestarle atención todos aquellos usuarios que hayan disfrutado de obras como Undertale. El propio Toby Fox ha admitido en varias ocasiones que si este juego no hubiera existido, Undertale nunca habría sido desarrollado.

EarthBound es, de hecho, una gran parodia del género JRPG, famoso por lo excéntrico que es y sus homenajes a la cultura popular. Por ello, todavía hoy, tiene una enorme capacidad de sorprender al jugador.

La naturaleza de EarthBound

En el año 199X, un meteorito procedente del espacio exterior cae en Onett, cerca de la casa de nuestro héroe: Ness. El ruido que provoca al impactar despierta a toda la familia del chico y alerta a la población de la ciudad. A pesar de que el joven sale a ver qué ha ocurrido, no consigue acercarse a la roca extraterrestre porque la policía está investigando la zona.

Unas horas más tarde, su vecino, Porky, pide a Ness que le ayude a buscar a su hermano, que se ha ido a ver el meteorito.

Al llegar al lugar del impacto, aparece un alienígena con forma de abeja que le dice a Ness que viene del futuro para avisarle de que Giygas quiere destruir la Tierra. Le explica que hay una profecía que determina que cuatro niños, entre los que está él, salvarán el planeta. Ness tendrá que ir en busca de esos otros tres jóvenes y encontrar ocho santuarios repartidos alrededor del mundo para poder hacerse más fuerte y ser capaz de enfrentarse a Giygas.

Y así es como Ness comenzará una gran aventura para salvar la Tierra y derrotar a ese poderoso extraterrestre.

Jugablemente, EarthBound es realmente difícil de clasificar. Pocos juegos había en la SNES tan originales como él (y eso se mantiene todavía entre los títulos de hoy).

Este juego, más que un RPG en sí mismo, es una gran parodia de su género; cambiando el esquema clásico y quemadísimo en SNES de magos, dragones y espadas, Ness y sus amigos protagonizan un RPG urbano en el que las armas son bates de béisbol, sartenes y yoyós.

Los personajes se recuperan comiendo pizzas y hamburguesas en lugar de tomando pociones, uno de los objetos más importantes de los que disponemos es nuestra tarjeta de crédito y guardamos la partida llamando por teléfono a nuestro padre. Siendo claros: es un juego con una personalidad única y una parodia en toda regla.

Por lo demás, estamos ante un ¿clásico? título RPG: durante nuestra partida exploraremos unas ciudades gigantescas (de estilo contemporáneo, obviamente), hablaremos con la gente, conseguiremos objetos para avanzar, atravesaremos mazmorras llenas de monstruos… y participaremos en cientas de batallas por turnos que requerirán más o menos estrategia según nuestras posibilidades y personajes de los que dispongamos.

¿Qué tal ha envejecido?

El tiempo le ha pasado factura a EarthBound. Su sistema por turnos se nota algo desfasado y lento, y hay una gran cantidad de combates, tal y como pasa con otros títulos de la época. De hecho, por este mismo problema, el inicio del juego es lento (solo manejamos a Ness durante cerca de tres horas, y no disponemos de técnicas PSI). Básicamente, durante ese tramo las batallas son aburridas, exageradamente difíciles y muy poco estratégicas.

Hasta que no conseguimos a un segundo personaje, el juego es algo asfixiante, pero tras eso el título se vuelve paulatinamente más interesante y EarthBound consigue enganchar a cualquier fan de los RPG con facilidad.

Aún con todo, a partir de ese punto el juego tiene una buena curva de dificultad, la originalidad constante empuja a seguir avanzando y es difícil aburrirse. El sistema de combate podría ser mejor si lo comparamos con el de los RPG más famosos de la época, pero sabe cumplir y no llega a cansar, sobre todo porque no hay batallas aleatorias y los combates en los que seamos claramente superiores a nuestros enemigos se resolverán de manera automática, evitando que tengamos que entrar en batalla de forma inútil.

Sin embargo, durante la exploración de cualquier escenario sentiremos un error notable desde el principio: ¡falta un botón para correr! Los personajes se mueven como tortugas a lo largo de todo el juego, y si no se usa un acelerador como el de los emuladores, llega a ser agobiante para cualquiera.

Podría mejorar siendo afinado en algunos aspectos jugables, pero EarthBound es divertido y se deja jugar… cuando conseguimos a un segundo personaje manejable. Cabe remarcar, además, que los mapas son muy grandes e interesantes de explorar, llenos de muchísimos NPC curiosos.

En el aspecto gráfico y sonoro sabe dar la talla. Visualmente se nota antiguo (sobre todo durante las batallas), pero el estilo artístico ha sabido aguantar bien el paso del tiempo. La música goza de muchísima personalidad, al igual que los efectos de sonido, personalidad que no se ha visto afectada en los últimos 25 años. De hecho, las referencias a la cultura pop están muy presentes en el juego, hasta el límite de violar los derechos de autor, como ocurre con el tema de batalla del New Age Retro Hippie (es un “homenaje” a la canción “Johnny B. Goode” de Chuck Berry). Tras jugar un poco se puede observar que la banda sonora es variada, con una personalidad innegable y que ha requerido de un trabajo notable por parte de los compositores.

También hay que remarcar que por el humor del juego no ha pasado el tiempo. Si hemos jugado a muchos RPG, los momentos graciosos nos llegarán a cada momento, porque EarthBound tiene un montón de guiños y bromas relacionadas con los clichés del género. Un ejemplo ideal es la presencia de un kraken que “no deja comer a los pescadores porque no pueden salir al mar” en una gran ciudad turística. Cuando comenzamos a pensar en lo ridículo que es el asunto, caemos en una cosa: ES un JRPG: TENÍA que haber un kraken sí o sí. Y tras reírnos por la situación, nos encontraremos con otra tontería… y así sucesivamente, hasta llegar al final del juego.

Este título destaca dentro del espectro de RPG lanzados para SNES, e incluso lo hace hoy dentro del género. Es una parodia fantástica, repleta de ironía y humor… y un gran juego. No es una obra maestra porque le faltan elementos para alcanzar esa denominación, pero con no mucho trabajo más este título podría llegar a merecer semejante honor.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

EarthBound es muy difícil de encontrar hoy en día, más teniendo en cuenta que las copias físicas que hay solo llegaron a América y Japón, por lo que para jugarlo en regiones como Europa hay que tirar de la importación. Además, para poder disfrutarlo original hay que buscar y pagar sumas importantes. Por ello, la mejor forma de disfrutarlo hoy en día es mediante los relanzamientos que se han realizado hace poco.

Está disponible en la Nintendo eShop de Wii U por unos 15 euros, y, además, forma parte del catálogo de videojuegos incluidos en la SNES Mini. En Nintendo Switch no está disponible, al menos en el momento de redacción de estas líneas, por lo que quizá apostar por jugarlo en SNES Mini sea ahora mismo la mejor opción disponible.

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