Ocho años después de vivir las historias de John Marston en los inicios del siglo XX, llega la más que esperada precuela de la famosa saga de Rockstar: Red Dead Redemption 2. En esta ocasión, nos convertimos en Arthur Morgan, miembro de la banda de Dutch Van der Linde en uno de los juegos de mundo abierto más ambiciosos de la historia.

Red Dead Redemption 2 no es un juego frenético. Tampoco pretende serlo. El ritmo es bastante más bajo que en títulos como Grand Theft Auto V. Algo bastante lógico: en 1899 sólo podremos movernos a pie, montando a caballo y ocasionalmente, subiéndonos a un carro o un tren. Si eso fuera poco, el mapa es inmenso. El más grande jamás hecho por Rockstar. Sus dimensiones, su variedad y las limitaciones que tenemos al transportarnos hacen que recorrer el mapa de punta a punta nos lleve mucho tiempo. De hecho, el juego incluye todo el mapa de la primera entrega (a excepción de México) más todas las zonas nuevas hasta crear un espacio que multiplica por cuatro al de Red Dead Redemption.

Si Rockstar ha apostado por algo en este juego es por el realismo y por los detalles. Las animaciones y los sonidos abruman y prácticamente cada acción que realizamos refleja el intenso trabajo dedicado por el estudio a Red Dead Redemption 2. Detalles como el sonido de una guitarra al caer, una animación para desplegar un cable o que Arthur esquive una rama de un árbol que prácticamente resulta imperceptible para nosotros mientras monta a caballo. Sin embargo, algunas animaciones pueden resultar frustrantes en ocasiones en las que queremos realizar una acción rápida y vemos como Arthur se toma unos segundos para colocarse y luego realizar la acción. De la misma forma sucede a la hora de coger objetos. Animaciones de pocos segundos para abrir cajones, colocarnos, coger un objeto, cerrar el cajón e irnos. Algo que las primeras veces no molesta pero que a la larga resta dinamismo y puede hacerse cansado.

Este es un título extenso, cuya historia principal se va más allá de las 60 horas, más todas las que le podamos dedicar a deambular en el gigantesco mundo abierto lleno de actividades como jugar al póquer o al dominó, ir al barbero, a ver un espectáculo o simplemente salir con nuestro caballo para ir a cazar comida para el campamento. No te preocupes, además de todas las actividades que nos presentan nos encontraremos muchos personajes y distintos eventos en nuestro camino.

Aún así, esta extensión la apreciamos en las primeras misiones. Tras más de cinco horas de juego, todavía estamos realizando tutoriales para intentar abarcar el amplísimo abanico de posibilidades que ofrece el título. Nuestros primeros pasos por el prólogo de Red Dead Redemption 2 nos recuerdan a obras como Los Odiosos Ocho.

El realismo por el que apuesta Rockstar puede ser contraproducente para algunos jugadores. En ocasiones nos encontramos lejos de nuestro caballo y nuestra única opción de movimiento (legal) es ir a pie. Es realista, pero no todo el mundo quiere darse un largo paseo. Existe el viaje rápido, pero solo desde el campamento (tras una inversión inicial) o de una ciudad a otra en tren o en las diligencias.

Siempre nos queda la opción de robar un carro o un caballo. En ese momento, si alguien nos ha visto, pasaremos a ser buscados por las autoridades hasta que nos pierdan de vista o acabemos con ellos. Si quedan testigos de nuestros actos, tendremos que lidiar con ello, ya que siempre irán en busca de un sheriff para chivarse. En cualquier caso, perderemos honor.

El sistema de honor de Red Dead Redemption 2 influye en todo lo que hagamos. Las respuestas de los viandantes o incluso el precio de algunos productos pueden cambiar según nuestro comportamiento, un detalle que hará pensarnos dos veces nuestras acciones.

La fauna y la flora son altamente importantes en este título. Existen más de 200 especies de animales que podemos salir a cazar o pescar en cualquier momento que nos pueden servir para comer, aunque los más exigentes tendrán una gran cantidad de desafíos por completar para los que necesitaremos muchas horas de exploración. Recogiendo los distintos tipos de plantas podremos crear medicinas y curaciones, tanto para nosotros como para nuestros caballos.

Sin duda, no nos faltarán cosas por hacer. Y podemos perder muchas horas de caza y pesca. Con el sistema Eagle Eye podemos rastrear a otros animales para acecharlos y cazarlos. Eso sí, un fallo con nuestro arco puede espantarlos y tendremos que empezar de cero. Además, habrá que tener cuidado del rastro que dejamos nosotros, porque otros depredadores pueden olernos.

Una vez hayamos cazado nuestra presa nos la podemos llevar para comérnosla o despellejarla para quedarnos con la piel y venderla. Las animaciones para esto están muy logradas hasta el punto de resultar desagradables para algunos. Este juego no tiene censura y es altamente explícito, mostrando decapitaciones y mutilaciones sin ningún pudor y con un realismo extremo.

Los controles en Red Dead Redemption 2 son de los más complejos que nos podemos encontrar en cualquier videojuego de consola. Heredado de otros títulos de Rockstar, cada botón tiene mil funcionalidades que en las primeras horas tendremos que aprender para eliminar vicios de juegos anteriores. De todas formas, los controles elegidos podrían ser mucho más intuitivos de lo que son. Un ejemplo lo encontramos para desplazarnos: montando a caballo debemos mantener pulsado A/X para seguir el ritmo, o pulsar repetidamente para ir más rápido. Resulta muy repetitivo, especialmente en paseos largos a caballo de varios minutos manteniendo pulsado un botón.

Esto lo vemos cuando usamos la nueva cámara cinematográfica, que ofrece unos grandes planos alejados mientras recorremos a pie o a caballo el mapa y que podemos activar o cambiar de plano en cualquier momento. Si seguimos a alguien durante una misión con esta opción, tenemos que mantener pulsado A/X para seguirle, algo pesado si se alarga el viaje.

La vista en primera persona está disponible en el lanzamiento, por primera vez para Rockstar, y está muy lograda. Se nota que el título ha sido desarrollado ya con la idea de implantar esta opción y cuenta con animaciones que solo observaremos cambiando a esta vista. La tercera persona habitual se mantiene con distintas distancias y podremos personalizar todos los modos de vista en las opciones.

Si nos liamos a puñetazos con un borracho del bar, entraremos a probar el sistema de combate sin armas. Solo puños. Deja algo que desear. Tres botones: pegar, agarrar y esquivar. Hasta que uno caiga inconsciente. Los movimientos son algo pesados y el resultado de la pelea parece algo aleatorio con un sistema difícil de dominar por el retardo que hay desde que pulsamos un botón hasta que la animación se realiza.

Sí vemos una mejora notable cuando entran las armas en juego. Vuelve el sistema Dead Eye, que ralentiza el tiempo y ayuda a apuntar a Arthur para acabar con sus rivales. Un sistema que, como prácticamente todo lo que hay en el juego, puede ser mejorado por niveles y que cuenta con mejoras así como juguemos. Contamos con ajustes de sensibilidad y el sistema de cobertura y apuntado es bueno una vez que nos hemos acostumbrado a estos controles.

Si el protagonista es Arthur, nuestro compañero inseparable será nuestro caballo, que será casi un segundo jugador. Arthur cuenta con tres barras: de salud, de resistencia y de Dead Eye, que se regeneran durmiendo, comiendo o con medicinas. El caballo tendrá dos: de salud y de resistencia. Ambas tendremos que cuidarlas cepillando, lavando y alimentando a nuestro caballo.

Las opciones de personalización tanto de Arthur como de las muchas razas de caballos que hay en el juego son casi infinitas. Lo que no es infinito es el dinero que nos costará adquirir cada cosmético. Otro detalle de realismo: podemos dejarnos la barba y el pelo largo, pero solo nos crecerá con el paso del tiempo y, para cortárnoslo, podemos hacerlo en el campamento o ir al barbero.

Nuestro caballo también será nuestro inventario. Arthur solo puede llevar encima dos armas cortas y dos largas y todo lo que queramos llevar de más, lo llevará nuestro caballo, del que también podremos equipar otros objetos y hasta tres estilos de vestimenta.

La ropa que nos pongamos afecta también a la salud y resistencia de Arthur. Si nos ponemos un abrigo en plena ola de calor, el protagonista lo acusará, y si vamos con poca ropa en la nieve sucederá lo mismo. En cualquier caso, nos podemos cambiar de ropa rápidamente cerca de nuestro caballo y consultar la temperatura en cualquier momento pulsando el botón inferior de la cruceta.

En el apartado técnico, poco que decir. Es una de las mejores representaciones gráficas de la generación, si no la mejor. Especialmente en Xbox One X, donde alcanza una resolución 4K nativa. La iluminación nocturna es mágica y el tratamiento de luces y sombras es impecable, todo con un popping prácticamente inapreciable y una inmensa distancia de dibujado.

El sonido es otro de los aspectos positivos de Red Dead Redemption 2, especialmente el sonido ambiente. El agua del río corriendo, un conejo revoloteando alrededor nuestro, un oso hambriento cerca de nosotros o el trote de nuestro caballo, todo está tratado de forma inmejorable.

Por pedir, se hubiera agradecido el doblaje al español. Aunque en un título de esta magnitud, resulta comprensible que Rockstar haya apostado por los subtítulos. De todas formas, algunas de las frases de NPCs no aparecen subtituladas, un error bajo nuestro punto de vista, especialmente en un título que vive de cómo reacciona todo nuestro entorno a las decisiones que tomamos.

Sobre Red Dead Online, de momento no se sabe más que su llegada en forma de beta el próximo mes de noviembre, y de forma gratuita para todos los jugadores de Red Dead Redemption 2. Todo lo demás es especulación y no nos atrevemos a adivinar cómo se puede comportar este mundo abierto en un mundo en línea.

En conclusión, el trabajo de Rockstar ha dado sus frutos con un nivel de detalle nunca antes visto y que lleva al límite la potencia de la actual generación de consolas. En un mapa inmenso y lleno de actividades podemos perdernos durante horas con Arthur y su caballo en uno de los mejores juegos que nos deja esta generación.

Red Dead Redemption 2 ha sido analizado en su versión de Xbox One X. El juego está disponible en PlayStation 4 y Xbox One desde el 26 de octubre.

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1 COMENTARIO

  1. Muy buen artículo !
    Realmente el juego es sobrecogedor en muchos aspectos y los diálogos contextuales muchas veces rozan el ridículo a nivel de detalle bestial que muestran. Un saludo

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