Ha pasado un mes desde que salieron a la venta los primeros portátiles con tecnología Turing. Ordenadores que nos podemos llevar a cualquier lado y que esconden en su interior desde una RTX 2060 hasta una 2080. Nvidia anunció que habría hasta 40 modelos con más de 100 configuraciones diferentes y que un tercio de estos se comercializarán con el diseño Max-Q. Es decir, portátiles con un grosor de 18mm y un peso que no supera los 2 kilos. Los de Santa Clara confían en la capacidad de su nueva tecnología para revolucionar el mundo del PC. Al fin y al cabo, hasta hace poco un ordenador slim de 15” no podría haber albergado una gráfica como la RTX 2080 sin sufrir serios problemas.

Cuando Nvidia presentó las GPU de la serie 10 para portátiles, aseguró que estas eran prácticamente idénticas a las de sobremesa. Pascal ofrece un rendimiento muy parejo entre los dos modelos, la diferencia está en un 10%, y un consumo energético menor en la versión móvil. Los portátiles ganaron en potencia y adelgazaron ligeramente, aunque todavía no se hablaba de diseño Max-Q. ¿Qué queremos decir con esto? Que si alguien buscaba un ordenador de pequeñas dimensiones con una GTX 1080 o una 1070 en su interior no lo encontraba. Los modelos tenían que ser de 17”, lo que implica un mayor peso y grosor. Cuidado, no es una crítica, sólo una observación. No hay que olvidar que cuanto más espacio tenga el chasis, mejor será la disipación de calor. Siempre hay ventajas y desventajas.

 

La aparición del diseño Max-Q supuso un nuevo paso hacia los portátiles más delgados. Estos modelos tienen un tamaño máximo de 25mm, aunque la mayoría son de 18mm y el peso no excede los 2 kilos. Las gráficas para estos ordenadores tienen frecuencias algo más bajas que las de portátil normales. Con ello se logra un menor consumo, lo que se traduce en menos calor. Nvidia consiguió ofrecer un buen equilibrio entre rendimiento y temperatura. Aunque el mérito no es sólo del diseño, sino también de la tecnología Whisper Mode que se puede activar desde GeForce Experiencia en cualquier portátil si tenemos como mínimo una 1060. Max-Q es la apuesta de los de Santa Clara por ofrecer una alternativa a los que quieren un ordenador para jugar y que a la vez sea slim. Aun así, encontrar portátiles de este tipo con una 1070 o una 1080 es prácticamente imposible. Con Turing las cosas han cambiado.

El pasado 29 de enero, Nvidia organizó un evento para la prensa en el que presentó seis portátiles diferentes, todos ellos equipados con las nuevas RTX. El Razer Blade, el MSI GS 65 y el Acer Tritton 500 montaban una 2080 Max-Q; el Gigabyte Aero 15 y el Lenovo Y740, una 2070 Max-Q; y, por último, el modelo de ASUS con una 2080 móvil normal. Según nos explicó el equipo de Nvidia, todas las gráficas para portátiles tienen un consumo mínimo de 80W, sean o no Max-Q. En estos momentos la diferencia está en el rendimiento y el tamaño.

Ahora, con un ordenador de 15” y un grosor de 18mm puedes tener la potencia de una RTX 2080 para jugar a 4K y disfrutar del DLSS y el trazado de rayos. Esta es la carta de presentación de los portátiles con Turing. Y la verdad es que después de haberlos probado convencen. En el evento pudimos jugar a Soul Calibur VI, CoD: Black Ops 4 Blackout, Battlefield V y Fortnite. En el juego de DICE, por ejemplo, pudimos apreciar las bondades del trazado de rayos, aunque fue en la demo no jugable de Atomic Heart donde mostró su potencial. Podíamos activar y desactivar RTX en tiempo real, además de parar la reproducción para atender mejor a los detalles.

El ray tracing mejora la calidad gráfica de un juego al aportar una iluminación más realista. Cuando se quita, el efecto es similar al de tirar una foto con flash. Las sombras son más duras y la iluminación menos realista. Si se activa, la cosa cambia. Incluso se muestran reflejos en superficies que de otra forma no veríamos. Es cierto que RTX de por sí le exige un plus de rendimiento a la gráfica, es de esperar. Por ese motivo el trazado de rayos de Nvidia funciona mejor si se le acompaña del DLSS.

El Deep Learning Super Sampling es un suavizado de bordes creado por los de Santa Clara que se sirve de la inteligencia artificial para aprender a reconstruir de la forma más eficiente posible la imagen. Esto se consigue al pasar el juego por la red de aprendizaje profundo de la empresa. Luego, toda esta información se carga con los drivers pertinentes en la gráfica y los núcleos correspondientes se encarga del resto. Al menos esta es la explicación corta. Evidentemente, el juego debe ser compatible con DLSS y el usuario disponer de una RTX. El equipo de Nvidia nos aseguró que el Deep Learning Super Sampling mejora el rendimiento del trazado de rayos en un casi un 50%.

¿Vale la pena un portátil con RTX? Aquí entran en juego las preferencias y gustos de cada uno. Ahora, si lo que buscas es un ordenador con gran rendimiento que poder llevarte a cualquier sitio, es una opción que cabe tener muy en cuenta. Ya sea por la 2070 o la 2080, Max-Q o no, son PC que nada tienen que envidiarle a los de sobremesa. Por lo que hemos comprobado funcionan a una tasa de refresco de al menos 60Hz. Hay modelos que incluso ofrecen pantallas de 144Hz a una resolución de 1080. Y por supuesto, la gran revolución la encontramos en los portátiles de 15”. Con un consumo menor, el Whisper Mode y un sistema de refrigeración de calidad, las elevadas temperaturas ya no son un problema.

Con la serie 20 han llegado muchos cambios. Es cierto que el ray tracing todavía no es un estándar, pero tampoco lo fueron otras tecnologías en su momento, véase los núcleos CUDA. Sin embargo, no hay que olvidar que Nvidia no ha inventado el trazado de rayos, sólo ha dado una solución a nivel de hardware al DirectX Raytracing de Microsoft. Turing es una tecnología cuanto menos interesante y tras haber probado los nuevos ordenadores, sólo cabe decir que estamos ante un gran paso tecnológico. Los portátiles con RTX son útiles incluso para los creadores de contenido, el gaming no es su único campo de batalla. Si hay que ponerle alguna pega sería el precio, aunque también hay que entender que en parte está justificado.

Nvidia nos ha colocado a las puertas del fotorrealismo. Quieren alcanzar esas imágenes con las que nos deslumbra el cine. RTX no se la solución definitiva, pero sí la que más acerca a ese ambicioso objetivo. Es el primer paso, uno bien firme y asentado. El Ray tracing tiene sus bondades y si buscas cambiar tu hardware o un portátil, Turing vale la pena. En cuanto al realismo en los videojuegos, el tiempo dirá.

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