Robert Nardolillo, representante del partido republicano de Rhode Island, Estados Unidos, ha presentado una iniciativa para subir los impuestos en los juegos violentos, específicamente en aquellos que están clasificados como +18 (Mature) en la ESRB americana. Con esta recaudación, en principio, se conseguirían fondos para financiar “la salud mental y los recursos de asesoramiento en los colegios”.

Esta iniciativa llega tras la masacre del instituto de Parkland, en Florida, en la que un joven de 19 años entró en el centro escolar y abrió fuego de forma indiscriminada, causando al menos 17 muertes. Tras el suceso, se ha reabierto el debate relativo a la venta y posesión de armas en Estados Unidos. Sin embargo, muchos representantes políticos, incluyendo a aquellos que apoyan a la Asociación Nacional del Rifle, consideran que los culpables de estos terribles sucesos son los videojuegos. El político republicano, de hecho, está en contra de una mayor regulación de las armas en Estados Unidos.

Según Nardolillo, hay “evidencias” de que los niños expuestos a videojuegos violentos a edades tempranas tienden a actuar de manera agresiva. No compara el caso con resto de países del mundo, en el que los videojuegos violentos se venden de manera constante y similar a como ocurre en su país, o con los numerosos estudios que no le dan la razón a esta conclusión, sino todo lo contrario. De la misma forma, no tiene en cuenta que los videojuegos para mayores de edad no deberían ser jugados por niños.

0

DEJA UNA RESPUESTA

Comenta!
Introduce tu nombre