SkyScrappers es un título indie de lucha multijugador que está disponible desde 2015 para PlayStation 4 y PC y que esta semana se pone a la venta para Nintendo Switch. Promete divertidas batallas multijugador, acción y muchas risas mezclando plataformas y peleas en un rascacielos en plena demolición. ¿Consigue estar “a la altura”? Lo analizamos.

Las plataformas y la lucha son géneros muy distintos, casi antagónicos. Por ello, no es de extrañar que Super Smash Bros. (1999) llamara mucho la atención en su día. ¿Un título como Street Fighter o The King of Fighters pero que al mismo tiempo se inspira en Super Mario Bros. o Sonic the Hedgehog? ¿Qué clase de quimera alienígena había desarrollado Nintendo?

Lo cierto es que la fórmula no solo funcionaba bien, sino que derivó en un subgénero centrado no tanto en los combos o en la precisión mecánica, sino en la mezcla de elementos de lucha con la capacidad de movimiento y dotes de adaptación a un escenario y  a nuestro rival. A pesar de que hoy en día este tipo de juego de lucha está reconocido como un e-sport serio y consolidado, Super Smash Bros. nació en su día como un party game. Se trataba de un título cuyo objetivo era juntar a cuatro personas en una misma habitación para mezclar los golpes digitales con las risas. La habilidad era importante, eso por supuesto, pero la suerte y la locura también jugaban un importante papel, como ocurría ya en obras como Mario Kart o Mario Party.

Con el paso del tiempo han ido apareciendo títulos que ofrecen apuestas similares de mayor o menor seriedad y competitividad, entre los que se encuentran Jump Ultimate Stars (2006), PlayStation All-Stars Battle Royale (2012) o Brawlhalla (2015), entre muchos otros. ¿Está SkyScrappers capacitado para ofrecer su propia visión de este estilo de juego?

Esto es un videojuego, que te quede claro

La apuesta de SkyScrappers es tan loca como clara, directa y fácil de entender: debemos luchar en un rascacielos… mientras este está siendo demolido, sí. En mitad de la pelea no solo deberemos estar al tanto de nuestros rivales, sino esquivar los desprendimientos… ¡y llegar hasta la cima del edificio! Así es: el primero que llegue hasta arriba del todo, gana. Sin embargo, si nuestra barra de energía se reduce a cero, seremos eliminados. Es fácil de comprender, aunque el planteamiento sea absurdo: el propio SkyScrappers nos dice que debemos hacerlo “porque esto es un videojuego”. No se han preocupado de razonárnoslo, no. Aunque… ¿acaso hacía falta?

Estamos en un juego de lucha en el que el objetivo no es solo vencer a nuestros oponentes. De hecho, esa es solo una forma más de ganar, como ya os habréis imaginado. ¿Entonces, debemos centrarnos en subir sin más y esquivar a los otros jugadores? No necesariamente. Si simplemente seguimos ascendiendo a saltos seremos vulnerables a los ataques del resto de participantes, por lo que deberemos saber encontrar un equilibrio entre la lucha, el saber esquivar los escombros que van cayendo y no dejar de ascender. Es importante tener esto en cuenta, ya que si nos quedamos muy abajo, el scroll nos dañará y será relativamente difícil que alcancemos a nuestros oponentes.

Los desarrolladores de Ground Shatter apuestan claramente por lo mismo que Sakurai con Super Smash Bros.: quieren reunir a cuatro personas delante de una pantalla para que la partida se fusione con risas y codazos. Y lo cierto es que SkyScrappers lo consigue: con cuatro jugadores, es un título divertido y frenético, y lo que es más importante: es muy fácil de comprender y jugar. Solamente están el botón de salto y golpeo, más que suficiente para que cualquiera coja un mando y se divierta con sus amigos.

Una tarde divertida, pero solo una

SkyScrappers es, sin duda, un título entretenido. Nos lo pasaremos bien si tenemos a tres amigos más con los que disfrutarlo, pero enseguida nos quedaremos sin alicientes para seguir jugándolo. ¿Por qué? Es muy sencillo: solo tiene un modo de juego, cuatro personajes y cuatro escenarios. ¿Y ya está? Sí, ya está. Los cuatro luchadores que podéis ver en los artworks y tráilers son los únicos disponibles: no hay peleadores desbloqueables, y de hecho ni siquiera tenemos la posibilidad de expandir la plantilla con DLC.

Por otra parte, a pesar de que hay solo cuatro escenarios, todos ellos son idénticos: la única diferencia entre unos y otros es visual. Sí, hay un rascacielos en Dallas, otro en París, otro en Londres y uno más en Tokio, pero las diferencias son solo gráficas. Los personajes, por suerte, cuentan con algunas distinciones entre ellos, pero ninguna es notable: todos se controlan de forma muy similar y simplemente encarnan un esterotipo parcialmente inspirado en su lugar de origen.

¿Y qué tal son las opciones para un solo jugador? Escasas. Tenemos un “modo arcade” que intenta simular los de las máquinas recreativas sin mucho éxito. Si estamos en solitario el título nos ofrecerá enfrentamientos contra la CPU del juego, y como los personajes son los que hay, nos enfrentaremos a ellos varias veces y ni siquiera tendremos a un jefe final de dicho modo.

En general, esta obra se nota sencilla, poco ambiciosa. El combate es excesivamente simple, por lo que enseguida nos cansaremos de él y no le conseguiremos sacar un jugo oculto, como sí puede hacerse con videojuegos como Super Smash Bros.. Tampoco hay movimientos especiales únicos de cada personaje u objetos utilizables en las batallas.

SkyScrappers es un juego divertido y que sin duda disfrutaremos en compañía de otras tres personas. Sin embargo, si no tenemos esa posibilidad, deberíamos pensárnoslo dos veces antes de hacernos con él, ya que en solitario veremos todo lo que puede ofrecernos en apenas 30 minutos, y si estamos con solo una segunda persona la experiencia multijugador no es tan potente.

De hecho, si somos tres hay un importante problema de balanceo: mientras dos se pegan, el otro puede subir, cosa que da una ventaja injusta a uno de los jugadores. Ese detalle, sumado a que si morimos los primeros en el modo de un jugador estaremos obligados a ver cómo pelea entre sí la CPU, nos hace ver que los desarrolladores de Ground Shatter no se han preocupado por hacer un juego complejo y que quiera ir más allá de su base. De hecho, ni siquiera es un título especialmente puntero en cuestiones como los gráficos, la música o su estilo artístico.

Sin duda es un juego con potencial, más teniendo en cuenta que en modo portátil en Nintendo Switch cuenta con una opción de pantalla vertical (como Ikaruga) y que la idea y el concepto funcionan bien. Es innegable que es divertido y entretenido en su vertiente multijugador, pero le ha faltado una mayor ambición para que el interés se sostenga más allá de unas pocas horas.

La versión analizada es la de Nintendo Switch.

  • 6/10
    Jugabilidad - 6/10
  • 5.5/10
    Gráficos - 5.5/10
  • 5.5/10
    Sonido - 5.5/10
  • 6.5/10
    Innovación - 6.5/10
  • 3.5/10
    Duración - 3.5/10
5.4/10

Resumen

SkyScrappers es un juego divertido, de eso no hay duda. La fórmula es interesante, entretenida y funciona. Si tenemos a otros tres jugadores con los que probarlo, es una buena apuesta para disfrutar de un buen party game que mezcla lucha y saltos mientras esperamos al lanzamiento de Super Smash Bros. Ultimate.

Su mayor problema es la falta de ambición. Pocos personajes, pocos escenarios y escasas opciones para jugar en solitario hacen ver que es un título sencillo e inacabado, hecho con cierta desidia. Con un mayor trabajo, un modo historia, más personajes y más opciones jugables podríamos haber estado ante un videojuego excelente. Es una verdadera lástima, porque SkyScrappers tenía bastante potencial y muy buenas ideas.

0

DEJA UNA RESPUESTA

Comenta!
Introduce tu nombre