Hollow Knight es un metroidvania independiente que se estrenó en PC en 2017 y que recientemente ha dado el salto a PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch. Este videojuego de atmósfera especial, claramente inspirado por la jugabilidad de la saga Dark Souls, ha logrado hacerse hueco entre los indies más destacados de todos los tiempos por méritos propios. Hoy os traemos el análisis de este impresionante título de exploración y aventuras.

El género metroidvania está viviendo una verdadera era dorada gracias a numerosos estudios independientes. Cada semana se realizan nuevos anuncios y lanzamientos de este estilo de juego tan popular y de vez en cuando surgen grandes obras maestras, capaces de mirar de tú a tú a los legendarios Super Metroid (1994) o Castlevania: Symphony of the Night (1997).

Tras una exitosa campaña en Kickstarter que llamó la atención de numerosos aficionados allá por 2014, finalmente Hollow Knight pudo hacerse realidad de la mano de Team Cherry. Prometía un mundo de estilo metroidvania gigantesco y correctamente interconectado, así como una ambientación única y una duración muy por encima de los estándares del género.

Con claras referencias a la saga Dark Souls (2011), en Hollow Knight se nos deja bien claro desde el principio que los errores no salen gratis. Al igual que como ocurre con la saga de From Software, si morimos podemos perder gran parte de nuestro progreso (en este caso, dinero), y si no lo recuperamos antes de volver a caer, nos tendremos que despedir de él para siempre. De la misma forma, tal y como ocurre en esos mismos videojuegos y los metroidvanias más clásicos, nadie nos va a ayudar. Nos van a dejar tirados en mitad de las ruinas de Hallownest… y a partir de ahí tendremos que buscarnos la vida. Como en Super Metroid o el propio Symphony of the Night, sí. Sin duda, toda una declaración de intenciones.

Un reino olvidado bajo la superficie

Bajo el pequeño pueblo de Bocasucia subyace Hallownest, los restos de una antigua civilización que ahora se encuentra en ruinas y no es más que una sombra de lo que fue en su día. Los rumores relacionados con la presencia de grandes tesoros y reliquias atraen a exploradores y aventureros procedentes de todas partes, pero pocos consiguen regresar de sus profundidades con vida, ya que en las ruinas de Hallownest no solo hay riquezas ocultas e interesantes secretos históricos, sino enormes y peligrosos monstruos.

En este videojuego encarnaremos a Hollow Knight, un héroe tan pequeño como hábil y valiente. Con nuestro caballero insecto exploraremos un enorme laberinto subterráneo formado por viejas ciudades, pasillos y entornos naturales. En su interior descubriremos grandes tesoros, así como terribles criaturas que los custodian. Aún con todo, podremos conocer también a interesantes personajes que pueblan las profundidades y desentrañar un interesante y elaborado lore oculto que oculta mucho más de lo que parece en un primer momento. Sí, hay muchos elementos en común con Dark Souls, y esta obra no solo no se esfuerza en ocultarlos, sino que los exhibe con orgullo.

En poco tiempo comprenderemos lo que pide el juego de nosotros y enseguida comenzaremos a recorrer cada centímetro posible de Hallownest en este metroidvania bien hilado y conectado. Y es que muy pronto nos daremos cuenta de una cosa: Hollow Knight entiende la esencia del género y sabe llevarla hasta su máximo exponente. Es un videojuego no lineal, y para desbloquear el acceso a nuevas zonas tendremos que encontrar nuevas armas y habilidades que nos permitan seguir avanzando a otras áreas. Muchos de estos elementos debemos hallarlos en localizaciones concretas, mientras que otros deberemos comprarlos con el oro que encontremos durante nuestra aventuras bajo tierra, como ocurre en La-Mulana 2 (2018).

La exploración es lenta y tortuosa, como cabría esperar. Aunque Hollow Knight no es un juego especialmente difícil, sí que es algo farragoso y en ocasiones tedioso, todo ello en el buen sentido: estamos en un mundo completamente hostil, y el juego sabrá dar buena cuenta de ello. Muchos de los elementos que encontremos en Hallownest serán muy peligrosos, los caminos poco amigables y los enemigos absolutamente implacables. Tendremos que calcular bien las distancias y “spacear” correctamente nuestros movimientos no solo para derrotar a los numerosos jefes finales que nos encontraremos durante nuestra aventura, sino para vencer a enemigos comunes que nos pondrán las cosas difíciles en más de una ocasión.

Como ya se ha comentado, al morir perderemos todo nuestro oro y tendremos que recuperarlo absorbiendo nuestra alma para no perderlo todo. De la misma forma, muchas de las habilidades se equipan de manera similar a un RPG: tendremos que escoger cuáles ponernos y cuándo según nuestro estilo de juego y situación, pero solo podremos cambiar este elemento en los escasos puntos de guardado.

Todo esto hace que salvar la partida sea en muchas ocasiones una aventura en sí misma, y consigue que el juego sea más difícil, aunque tal vez eso no nos permitirá experimentar tanto como en otras obras del género. Los riesgos por probar cosas nuevas son tan grandes que Hollow Knight obliga al usuario a jugar siempre sobre seguro. Eso no tiene por qué ser malo, pero hará que algunos jugadores se tiren de los pelos en más de una ocasión. Está claro que no es una obra para todo el mundo, y en ningún momento pretende serlo.

La belleza de los insectos

Hollow Knight cuenta con una de las mejores ambientaciones que hemos visto en muchísimos años, superando de por mucho a bastantes títulos triple A de enorme presupuesto. El estilo artístico del que hace gala no solo es bonito, sino que logra plasmar el mundo de Hallownest: estamos ante las ruinas de una ciudad gloriosa en el pasado, y la tristeza y desolación del mundo del videojuego logra apoderarse enseguida del jugador.

La música también cumple su función muy bien. La banda sonora es completamente ambiental, y aunque eso haga que en ocasiones pase ligeramente desapercibida, tiene una calidad y variedad incuestionable. No tiene el carisma de Metroid o Castlevania, pero sí consigue meternos de lleno en su mundo y ambientación. Además, Hollow Knight cuenta con un idioma inventado que hablan sus personajes, un elemento que puede parecer simple en un primer momento pero que ayuda a que empaticemos con ellos.

De hecho, otro elemento que maneja muy bien Hollow Knight es el de crear empatía en el jugador. Las profundidades de Hallownest cuentan con personajes muy llamativos e interesantes: aunque sean simples insectos llegarán hasta nosotros y los recordaremos muy bien. Su enorme personalidad y carisma nos hará preocuparnos por ellos, y el juego no tendrá problema alguno en propinarnos golpes emocionales si lo ve oportuno, o lo que es más importante: mostrarnos un pasado trágico que deberemos interpretar a través de las numerosas pistas que todo el mapeado nos mostrará.

El lore de Hollow Knight es interesante, llamativo y tendremos que pararnos a investigarlo para comprenderlo. El juego utiliza con maestría los recursos narrativos de nuestro medio para traernos una historia que se proyecta desde el pasado y que nos obliga a comprenderla uniendo piezas. Tal y como ocurre con Metroid Prime (2002), el trasfondo está ahí, pero dependerá del usuario darle importancia y entenderlo. En cierto modo, es fácil darse cuenta de nuevo de la enorme inspiración en Dark Souls.

Un problema con el que cuenta el juego, eso sí, es que su música excesivamente ambiental y el estilo de los mapeados provoca que de vez en cuando notemos que los escenarios se parecen entre sí más de lo que deberían, aunque realmente no sea así. Suponemos que hacer tantos túneles llenos de insectos provoca ese problema, aunque en Team Cherry se hayan esforzado por hacer zonas fácilmente diferenciables.

Un nuevo capítulo en la historia del metroidvania

Está claro: Hollow Knight es, en muchas cosas, Dark Souls. Eso tiene un problema importante que mancha la obra de Team Cherry: siempre estará mirando a otro videojuego. Está tan inspirado en la obra de From Software que, a pesar de su gigantesca calidad, no consigue que pensemos en él como un producto completamente original. Hollow Knight tiene la esencia de Dark Souls, y precisamente uno de sus mayores méritos es haber sido uno de los pocos videojuegos que no solo consigue entenderla y aprovecharla bien, sino diferenciarse de ella… hasta cierto punto.

Y, de la misma forma, estamos en un metroidvania. Sus inspiraciones en la saga Metroid son evidentes, aunque a diferencia de lo que ocurre con otros videojuegos del género, Hollow Knight tiene cosas que decir y que aportar: no solo mezcla la exploración en 2D con los elementos de los soulslike, sino que aporta una conexión entre niveles brillante y no lineal, resultado del perfeccionamiento de la fórmula.

Hallownest cuenta con secciones plataformeras muy bien diseñadas, unos enemigos muy bien colocados y un mapeado lo suficientemente grande como para que podamos perdernos por él durante más de 40 horas, siendo fácil que superemos las 50 si nos dedicamos a buscar todos sus secretos. Es verdad que su sistema de combate es en ocasiones algo simple y que en cierto modo no ha sido capaz de innovar de manera palpable en el metroidvania, pero también hay que reconocerle que es el videojuego que mejor ha sabido mezclar el ADN de Dark Souls con la exploración en 2D del estilo de los clásicos Metroid y Castlevania. Todo ello sumado a un exquisito diseño de niveles y mapeados lo convierte en uno de los mejores videojuegos independientes de los últimos años.

Aunque se inspire mucho en trabajos realizados por otros desarrolladores, Team Cherry ha sabido dar un golpe sobre la mesa para demandar atención y escribir un nuevo capítulo en la historia del género metroidvania. Para muchos será una obra maestra: por lo menos es innegable que se ha quedado muy cerca de serlo.

La versión analizada es la de Nintendo Switch.

  • 9.4/10
    Jugabilidad - 9.4/10
  • 8.8/10
    Gráficos - 8.8/10
  • 8/10
    Sonido - 8/10
  • 7.7/10
    Innovación - 7.7/10
  • 9.6/10
    Duración - 9.6/10
  • 8.8/10
    Historia - 8.8/10
9.4/10

Resumen

Team Cherry ha escrito un nuevo capítulo en la historia del metroidvania con un videojuego que poco tiene que envidiar a Super Metroid y Castlevania: Symphony of the Night, los títulos que crearon este fantástico género. Sus inspiraciones en la saga Dark Souls le quitan gran parte de su personalidad, pero eso no significa que este videojuego no tenga valor por sí mismo, sino todo lo contrario: es el título que mejor ha logrado trasladar muchas de las ideas de From Software a un mundo en 2D.

Hollow Knight es un título farragoso, y eso hace que no sea un videojuego para todo el mundo, ya que se centra claramente en un público hardcore. No llega a ser difícil, pero sí tortuoso, y no tiene problemas ni miramientos en castigar al usuario si considera que este se lo merece. Este título es una pequeña joya en bruto de más de 40 horas que no deberían perderse los amantes de los buenos metroidvanias y de las aventuras del estilo de Dark Souls.

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