El clásico de hoy no es tan conocido como otros, pero sí que es, sin lugar a dudas, un videojuego legendario. En la primera PlayStation, los JPRG que dominaban el mercado (y que pusieron de moda el género) fueron los Final Fantasy, estando el famoso Final Fantasy VII (1997) como su máximo exponente. Sin embargo, hoy no estamos aquí para hablar de ellos, sino de Xenogears (1998), uno de los JRPG más valientes que se han hecho nunca y un videojuego que abrió un camino de JRPG adultos, profundos, filosóficos y serios que pocos se atrevieron a seguir. Xenogears cumple 20 años en solo dos semanas, así que en Bitjuegos hemos pensado que sería justo dedicarle un buen homenaje.

¿Filosofía, crítica social, ataques a las grandes religiones y estudio de la psicología humana en un videojuego? Es más fácil ver hoy en día alguno de esos temas en las obras independientes más atrevidas, y un triple A que las lleve es muy difícil de encontrar. Por ello, todavía sigue sorprendiendo hoy que a finales de los 90, en la primera PlayStation, naciera un videojuego como Xenogears, que no solo trataba todos esos temas, sino que profundizaba en ellos con una perspectiva muy adulta y seria.

Trataba al jugador como a alguien con criterio, formación, curiosidad y con exigencias en relación a la trama en los videojuegos. Todo lo contrario a lo que se ve en los JRPG desde prácticamente siempre, que acostumbran a beber directamente de la tradición shonen surgida del anime y el manga.

Xenogears es la obra maestra de Tetsuya Takahashi, el videojuego que hizo que ese por aquel entonces desconocido creativo, que ya había estado involucrado en otros videojuegos dedicándose a aspectos técnicos, se convirtiera en una figura muy relevante como director de JRPG. Todavía hoy este videojuego es señalado como quizá el mejor que ha dirigido, al menos en lo que a guion se refiere. Por aquel entonces trabajaba para Squaresoft (hoy Square-Enix), pero cuando abandonó el estudio, decidió fundar su propia empresa junto a otros exempleados de la compañía de Final Fantasy. Así nació Monolith Soft, que ahora está vinculada a Nintendo y nos ha traído títulos del calibre de Xenosaga (2002), Xenoblade Chronicles (2010) y Xenoblade Chronicles 2 (2017), su último trabajo para Nintendo Switch y que Bitjuegos analizó.

Yo soy el Alfa y el Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin

Xenogears nos cuenta una historia muy elaborada y sesuda que exige del jugador. Entenderla requiere esfuerzo, cultura y paciencia, pero no por ello es absurdamente enrevesada, sino todo lo contrario: relacionar los hechos y justificarlos es, paradójicamente, sencillo. Sus personajes son excelentes, carismáticos y profundos y logran alejarse de los tópicos anime que tan habituales son en los videojuegos del género JRPG.

La religión es un aspecto central de la trama de Xenogears, y el videojuego no tiene ningún problema no solo en mostrarla, sino en atacarla, incluyendo no solo al culto en sí mismo, sino a las instituciones que hay detrás. La Iglesia Católica puede verse reflejada en algunos aspectos de Xenogears, ya que el mensaje va dirigido a ella. Por parte de los desarrolladores y el propio Takahashi, la decisión fue muy valiente porque los videojuegos por aquel entonces eran un producto que se entendía que era exclusivamente para niños y adolescentes. Hemos de recordar que todo esto ocurrió en 1997, con la PlayStation original dando todavía sus primeros pasos.

La filosofía también es un aspecto muy importante de la historia de este videojuego. Sobre todo veremos muchísimas referencias a la obra de Friedrich Nietzsche, pero Sigmund Freud, Carl Jung y Jacques Lacan también influyen en el universo, personajes y trama del videojuego. Si sabemos sobre psicología y filosofía, entenderemos enseguida algunas referencias e incluso será más fácil que nos adelantemos a la historia del juego y las motivaciones de los personajes.

Todos estos elementos se suman a un ambiente de ciencia ficción en el que la tecnología coge un peso y una relevancia vital. Xenogears estudia la relación de las máquinas con el ser humano, un tema que obsesiona a Tetsuya Takahashi (basta con ver el resto de los Xeno, incluyendo tanto la trilogía Xenosaga como los tres Xenoblade Chronicles).

A esta historia especialmente profunda y trabajada se le suma una banda sonora magnífica, obra del siempre estupendo Yasunori Mitsuda, maestro detrás de la música de Chrono Trigger (1995), Chrono Cross (1999), Inazuma Eleven (2008), Kid Icarus Uprising (2012) o Xenoblade Chronicles 2, entre muchos otros videojuegos con bandas sonoras brillantes.

El sistema de batalla del juego es también bastante profundo, y podremos atacar a nuestros enemigos utilizando combinaciones de botones para ir desarrollando distintas técnicas. Eso es así si hablamos del combate a pie: también podemos disfrutar de espectaculares batallas a bordo de Gears, unos mechas gigantes que nos permitirán enfrentarnos a monstruos gigantescos.

Por si todo eso fuera poco, estamos ante un JRPG de una duración mastodóntica: para ver el final necesitaremos más de 80 horas. Y sí, todas y cada una de las horas del videojuego están justificadas en su universo, trama y mensaje.

Xenogears es más que un simple juego de rol: es un título que quiere ir más allá e intentar explorar filos que no se habían llevado hasta ese momento en el mundo de los videojuegos. Es una obra valiente y única que todos los fans del RPG deberían jugar al menos una vez.

¿Qué tal ha envejecido?

Xenogears es un videojuego por cuyo mensaje y trama no pasa el tiempo. La historia sigue siendo espectacular hoy, y de hecho es prácticamente imposible encontrar títulos cuya trama se acerque a la calidad de este fantástico RPG. Sin embargo, hay algunos problemas importantes que hay que reseñar.

El desarrollo de Xenogears fue extremadamente accidentado. De hecho, el propio Tetsuya Takashi explicó en una entrevista que el proyecto estaba siendo desarrollado por una plantilla de nuevos trabajadores muy jóvenes y que, en lugar de hacer el videojuego, tuvo que invertirse tiempo en enseñar y preparar a esos nuevos empleados. Cosas como el 3D eran algo completamente nuevo, por lo que se produjeron varios retrasos que resultaron fatales para el producto final. En Squaresoft era obligatorio terminar los juegos en un máximo de 2 años y el proyecto se pasó de ambicioso. Por esa razón, el Disco 2 no pudo terminarse. En él se nos cuenta la increíble historia de Xenogears… sin casi ninguna parte jugable.

De hecho, lo que ocurrió con este videojuego en ese punto es muy triste, ya que la trama es narrada por los propios personajes, que, sentados en una silla, nos la cuentan con fotografías y bloques de texto. Tras más de 50 horas de juego disfrutando de una historia y personajes excepcionales, lo ocurrido en el Disco 2 es capaz de romper el corazón de cualquier jugador.

Por razones únicamente comerciales, de tiempo y presupuesto, Xenogears es un videojuego inacabado. Ese problema lo tenía en su día y hoy es más acentuado.

También cabe recordar que tiene algunos problemas clásicos de los JRPG de la época, que encima en las pocas partes jugables del Disco 2 destacan más: hay momentos en los que lo único que podemos hacer para avanzar es matar a decenas y decenas de enemigos en encuentros aleatorios. Y eso puede hacer que acabemos tirándonos de los pelos, más teniendo en cuenta que estaremos ansiosos por seguir conociendo más acerca de la trama.

Visualmente hablando también ha envejecido algo mal, tal y como ocurre con muchos otros títulos de la primera PlayStation o Nintendo 64. Sin embargo, gracias a que se apostó por una perspectiva isométrica en lugar de completos modelados, el juego se ve mejor hoy que obras como Final Fantasy VII. Curiosamente, las batallas y escenas en 3D, siempre protagonizadas por Gears, que se hicieron para ser impresionantes a finales de los 90, se ven toscas hoy. No ocurre lo mismo con los mapeados y batallas a pie, que usan sprites y perspectiva isométra: algunas ciudades son muy bonitas y se aprecian muchas animaciones para los personajes.

También, las escenas, al ser de estilo anime y dibujadas, no se ven viejas. Es otro punto a favor por haber optado por ellas en lugar de apostar por escenas cinemáticas en 3D.

Y sí, globalmente tenemos aquí un videojuego que ha aguantado un poco mal el paso del tiempo y que claramente necesita un buen remake para que podamos disfrutar de lo que podría haber sido. Porque sí, Xenogears es un videojuego inacabado. A pesar de ello, debido a todas las cosas buenas que tiene y todo lo que hace bien, insistimos en que es un RPG que todo fan del género debería probar.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

Xenogears es una obra que se ha vuelto muy difícil de encontrar y jugar debido a su estatus de juego de culto, que en parte obtuvo años después, gracias a Internet. Si vivimos en Europa lo tenemos aún más complicado porque el juego solo salió en Japón y América: para disfrutar de él en la consola original no solo necesitaremos importar una copia de Xenogears, sino modificar nuestra PlayStation o buscar formas de que haga correr juegos en formato NTSC.

Además, es un videojuego algo caro y su precio puede superar los 50 euros de segunda mano con facilidad, y si lo queremos en perfectas condiciones habrá que pagar quizá más de 120 euros.

La forma más fácil de jugarlo hoy en día es comprándolo en formato digital en la PlayStation Network: ahí puede conseguirse por alrededor de 10 dólares. Si vivimos en Europa tendremos que configurar correctamente una cuenta americana en nuestras consolas para poder comprarlo gracias a varios tutoriales disponibles en Internet. Dado que nunca ha habido un lanzamiento oficial en Europa, el juego no solamente está disponible solo en japonés y en inglés, sino que disfrutarlo en el viejo continente es muy difícil si no se recurren a métodos como la emulación.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 5 meses, 3 semanas.

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