La consola más potente del mundo. Ese es el eslogan de Microsoft para vender Xbox One X, la última consola de Redmond que se lanzó hace una semana y ha conseguido buenas cifras de ventas en sus primeros siete días. Nos prometen un 40 % más de potencia que cualquier otra consola y una auténtica experiencia de juego en 4K. Eso sí, a un precio de 500 euros. ¿Lo cumplen? Analizamos Xbox One X.

Más potente, más pequeña y más silenciosa

Técnicamente, la Xbox One X supera con creces a su predecesora. Cuadruplica la potencia (en teraflops) de Xbox One, su tamaño es más reducido que el de la Xbox One S y el ruido que genera es prácticamente imperceptible. Hemos llevado a cabo varias pruebas para conocer el ruido que hace la Xbox One X y las sensaciones son satisfactorias. En una habitación aislada acústicamente, con el volumen de la televisión bajado y jugando a una distancia normal, hay que esforzarse mucho para poder escuchar la consola. De hecho, la vibración del mando se oye más que la Xbox One X en mitad de una partida.

También probamos a dejar la consola apagada una noche en modo de ‘inicio inmediato’ mientras que se instalaban varios juegos. De nuevo, el sonido es prácticamente inapreciable y cumple con creces. Una de las diferencias respecto a Xbox One y que ya incorporaba la Xbox One S es la fuente de alimentación integrada en la consola, ahorrando así bastante espacio. Además, la fuente de alimentación de la Xbox One original generaba un pequeño zumbido en el modo de ‘inicio inmediato’ que podía resultar molesto en entornos silenciosos. Esto con Xbox One X se ha solucionado.

Xbox One X

Una de las cosas que más nos ha agradado de esta consola es la capacidad para capturar vídeo en resolución 4K (3840×2160) a 60 frames por segundo y en HDR, algo que hacen pocas capturadoras en el mercado, y no precisamente baratas. También contamos positivamente el reproductor de BluRay UHD que ya incorporaba la Xbox One S, pero que sirve como elemento diferenciador de la PlayStation 4 Pro.

Un catálogo inmenso

Uno de los mantras a los que se enfrenta la consola de Microsoft es la falta de exclusivos, o que estos salen también en PC. Aún así, no le faltan juegos a esta Xbox One X. Cuenta con todos los juegos de Xbox One, más de 400 retrocompatibles de Xbox 360 y una docena de títulos de la primera Xbox. Si bien es cierto que no es una nueva generación de consolas, siempre se agradece que podamos dar un salto gráfico sin perder nuestra biblioteca de juegos.

La premisa de la que parte la Xbox One X es poder jugar a la máxima calidad posible a nuestros juegos, llegando a los 4K nativos. Con esto se nos presentó el pasado E3 la etiqueta Xbox One X Enhanced (Mejorado para Xbox One X), bajo la cual se engloban todos los títulos en los que se ha trabajado para incorporar mejoras gráficas y de rendimiento para la consola de Microsoft.

El catálogo de títulos Xbox One X Enhanced en el lanzamiento ha sido de alrededor de unos 70 juegos, una cifra notable si lo comparamos con un lanzamiento de consola tradicional. Se da por hecho que a partir de ahora, la inmensa mayoría de los juegos que se publiquen tendrán su versión mejorada tanto en esta plataforma como en PlayStation 4 Pro, por lo que aumentará poco a poco esta cifra. De momento, Microsoft ha confirmado más de 150 juegos Xbox One X Enhanced.

Los juegos mejorados en One X van desde juegos recientes como Forza Motorsport 7, Call of Duty: WWII, Super Lucky’s Tale, Need for Speed: Payback o Assassin’s Creed: Origins hasta más antiguos como Halo 5. La gran sorpresa está en que también tenemos juegos retrocompatibles de Xbox 360 que han tenido mejoras para ejecutarse a una resolución 4K. Assassin’s Creed, Fallout 3, Gears of War 3, Halo 3, Skate 3, The Elder Scrolls IV: Oblivion y Mirror’s Edge conforman esta lista.

Además de esos 160 juegos, hay muchísimos más que no han recibido mejoras. ¿Estos cambian? Sí, y en algunos casos mucho. La potencia adicional de Xbox One X hace que los juegos con resolución dinámica vayan al máximo posible y que el framerate no tenga ninguna caída. En los juegos bloqueados a 30 fps, evidentemente, no veremos como suben a 60 si el desarrollador no actualiza el juego con esta opción. Un juego de los que hemos probado y que no ha sido parcheado aún, Rocket League, sufría de problemas de stuttering y era incapaz mantener los 60fps en su última actualización. En Xbox One X, todos estos problemas desaparecen y podemos tener una mejor experiencia de juego.

¿4K real?

A un precio de 500 euros, y con la Xbox One S cada vez más barata, más de uno se plantea si la diferencia en gráficos entre las dos consolas es suficiente como para justificar el salto de precio. El aumento de la resolución es evidente: la tendencia que hemos visto estos días es que los juegos que en Xbox One se renderizan a 1080p, en Xbox One X lo hacen a 2160p (4K), mientras que en los títulos que se movían entre los 720p o los 900p, se ejecutan a partir de 1440p. Ahí ya entra en juego la decisión del desarrollador de si implantar una resolución dinámica o técnicas de checkerboarding para llegar a una imagen en 4K.

Donde posiblemente no notemos tanta diferencia es en la tasa de frames. La CPU que incorpora esta consola, una AMD personalizada de 8 núcleos y 2,3 GHz, se queda corta para garantizar 60 fps en todos los juegos. Observamos una cierta paridad entre el framerate de Xbox One y Xbox One X, si bien esta última consigue paliar las caídas de fps que sufría la One original. Es pronto para lanzar un pronóstico, pero las ‘rascadas’ serán menos habituales en Xbox One X que en sus predecesoras.

Xbox One X Project Scorpio

Aún así, con esta inter-generación de consolas, ha llegado una nueva opción para los jugadores de sofá. Algunos desarrolladores han optado por dar al jugador dos o tres opciones visuales para que este elija si prefiere dar prioridad al framerate, a la resolución o a la carga gráfica.

Entonces, ¿Merece la pena Xbox One X? No tenemos una respuesta universal, siempre dependerá de la situación personal de cada persona. Es cierto que el parque de televisiones 4K aún es reducido, pero seguiremos notando la diferencia respecto a One en paneles 1080p. El precio de 500 euros puede echar para atrás a muchos, pero consideramos que es razonable para lo que ofrece. No hace tanto, la propia Xbox One se lanzó a ese precio en una de las peores decisiones comerciales de Microsoft. La alternativa que da hoy es mucho mejor opción que la que hace 4 años con ese mismo precio.

¿Tienes un PC gaming potente? Seguramente Xbox One X no sea una opción. Si das el salto desde Xbox One y tienes un televisor 4K, recomendamos que te plantees su compra. Si no te duelen los 500 euros. Al fin y al cabo, la propia Microsoft considera a la Xbox One X como una alternativa para un público reducido y que quiere lo mejor. Y lo mejor en consolas, al menos técnicamente, ahora mismo es Xbox One X.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Alejandro González hace 5 días, 1 hora.

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