1998 es, según muchos expertos, uno de los mejores años que nos ha dado nuestra industria. En esos 12 meses llegaron videojuegos de la talla de Metal Gear Solid, Half Life, Baldur’s Gate, Sonic Adventure, Grim Fandango, Fallout 2, Xenogears y muchos, muchos otros títulos, incluyendo la obra que nos ocupa hoy: The Legend of Zelda: Ocarina of Time, considerado por muchos usuarios y miembros de la crítica especializada el mejor videojuego de todos los tiempos. Hoy toca hablar sobre un mito de nuestra industria.

El paso del 2D al 3D fue uno de los momentos clave del mundo de los videojuegos: al producirse dicha transición, esta industria cambió para siempre y se encaminó hacia lo que conocemos hoy. Muchas empresas y desarrolladoras perdieron gran parte de su protagonismo: SNK y Sega comenzaron a pasar, progresivamente, a un segundo plano, mientras que Sony y su PlayStation comenzaban a demostrar que Nintendo no podía reinar sola. Esos últimos años de la década de los 90 representaron muchos cambios, y 1998 fue un momento de transición en el que no solo hubo una gran explosión creativa, sino que las desarrolladoras dieron lo mejor de sí para que esas obras fueran imperecederas. The Legend of Zelda: Ocarina of Time es una de ellas.

El paso de una saga al 3D fue complicado para muchos, y Nintendo tenía bien claro que su nuevo Zelda tenía que ser revolucionario. Debía ser el mejor videojuego posible y una obra que marcase el camino de ruta no solo para la propia compañía, sino para todo el conjunto de la industria. Los mejores genios de la Gran N, capitaneados por Shigeru Miyamoto y Eiji Aonuma, entre muchos otros, se pusieron a trabajar en “Zelda 64” para impresionar al mundo y lograr lo que consiguieron: hacer historia.

Cuestiones como el fijado a un enemigo, una exploración compleja en un mundo en 3D o el equipamiento de armas y objetos asociados de forma estratégica a los botones del mando son inventos de Ocarina of Time, y numerosos creativos no solo reconocen su huella en sus obras, sino que es considerado por muchos el título más influyente de todos los tiempos. Todavía hoy se mantiene como el videojuego mejor valorado por parte de la crítica de la Historia, con un increíble 99 en Metacritic.

La Canción del Tiempo

The Legend of Zelda: Ocarina of Time nos pone en la piel de un joven kokiri llamado Link, un chaval que recibe cierto rechazo por parte de sus compañeros porque no tiene un hada. Sin embargo, un día viene a visitarle una llamada Navi, y le informa de que el Árbol Deku quiere verle por un asunto de vital importancia. Enseguida, Link descubrirá que el reino de Hyrule está en peligro y que él debe salvarlo.

En poco tiempo nos veremos envueltos en una aventura épica en la que tendremos que salvar el mundo del Rey del Mal, Ganondorf, que planea conquistar Hyrule y sumirlo en la oscuridad.

En Ocarina of Time viajaremos por el tiempo, creceremos, lucharemos contra miles de monstruos, conoceremos a muchos personajes inolvidables, recorreremos todo Hyrule y resolveremos las mazmorras más enrevesadas para ser testigos de un mundo y ambiente que recordaremos siempre.

The Legend of Zelda: Ocarina of Time sigue siendo uno de los videojuegos más adictivos que existen, quizá por encima incluso del actual y más moderno Breath of the Wild. Su curva de dificultad es perfecta, así como el sistema de batalla y esquemas jugables, completamente revolucionarios en su día.

Las mazmorras son un derroche de ingenio: son muy variadas y ofrecen al jugador retos muy estimulantes y diferentes entre sí. Durante más de 30 horas, cualquier usuario disfrutará de principio a fin un videojuego atemporal, muy bien cuidado y con suficientes extras y objetos coleccionables como para seguir jugándolo durante decenas y decenas de horas.

Por otra parte, la banda sonora es sensacional, con instrumentos bien escogidos, una ambientación fantástica y melodías que ya no solo son un clásico de sus saga, sino de la historia de los videojuegos. Es imposible no recordar muchas de ellas tras haberlo disfrutado.

¿Qué tal ha envejecido?

The Legend of Zelda: Ocarina of Time es un videojuego de Nintendo 64, y se nota demasiado en muchas ocasiones. Aparte de que por sus gráficos ha pasado claramente el tiempo, sus físicas y movimientos se notan algo ortopédicos hoy en día y poco naturales. Por lo que no pasa el tiempo es por su magnífico desarrollo y elaboradas mazmorras, que todavía hoy se mantienen como las mejores de la saga, líder a la hora de desarrollar dichos ambientes.

También posee una cámara que puede resultar algo irritante en algunas ocasiones, como ocurre con muchos juegos de la época (a pesar de que es de las mejores de su era) y los menús para equipar objetos necesitan un importante repaso (las Botas de Plomo siguen siendo recordadas con dolores de cabeza por muchísimos jugadores, sobre todo al rememorar el legendario y tal vez magnificado Templo del Agua). De la misma forma, la historia se nota sencilla y muy clara, sin muchas complicaciones (incluso para los estándares actuales de la saga Zelda).

Aún con esos detalles, el juego se siente muy moderno, ya que significó un antes y un después en su día. Por su diversión y magníficos sistemas no ha pasado el tiempo, y resulta fácil sorprenderse con lo que logró el equipo de Nintendo EAD en 1998. Es un videojuego que se sigue dejando jugar hoy; es fácil de comprender e ideal para cualquiera no solo para iniciarse en el 3D (como se decía en su día), sino para comenzar con títulos complejos y exigentes. Es comprensible no solo que siga considerándose el mejor juego de la historia, sino que siga levantando pasiones en muchísimos usuarios tras tanto tiempo, a pesar de haberse quedado algo antiguo en algunas de sus vertientes.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

A estas alturas creemos que no hace falta que os digamos que un juego tan legendario, famoso y en ocasiones mitificado no solo es accesible, sino que debe ser jugado por obligación por cualquier fan de los videojuegos. La experiencia original, en una Nintendo 64 clásica, no es muy cara: obtener un cartucho de Ocarina of Time por menos de 20 euros debería ser una misión sencilla en Internet o tiendas de segunda mano. ¿Problema? El título original no llegó en español, por lo que tendréis que jugarlo en inglés sí o sí.

Esa misma versión también está disponible en las Consolas Virtuales de Wii y Wii U en formato digital por solo 10 euros, por lo que tenéis esta pieza de la historia de los videojuegos por un precio bastante asequible al alcance si disponéis de cualquiera de estas dos plataformas.

Sin embargo, quizá la mejor forma de jugar a The Legend of Zelda: Ocarina of Time ahora mismo sea mediante la versión que salió para Nintendo 3DS, que tiene no solo una traducción al español, sino unos gráficos mejorados, una interfaz actualizada (incluyendo las Botas de Plomo, sí) y el modo Master Quest, que solo salió en Japón para el 64DD y en discos para coleccionistas repartidos en Nintendo GameCube junto a copias de The Legend of Zelda: The Wind Waker (2002) y Mario Kart: Double Dash!! (2003). Su único problema es que la banda sonora no fue actualizada (suena igual que en el título de Nintendo 64), pero sí que es cierto que es una experiencia muy cercana a la original, solo que más cómoda y con un ligero ajuste gráfico.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 1 semana, 5 días.

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