En la actualidad, las diferencias entre los videojuegos y el cine son pequeñas en muchas obras de carácter triple A de nuestro medio. Sin embargo, hace 20 años, los parecidos entre los dos mundos no eran solo casi inexistentes, sino que las grandes tramas quedaban reservadas exclusivamente para las aventuras gráficas y, en menor medida, para los JRPG. A pesar de ello, un día, todo cambió gracias a uno de los mejores videojuegos del genio Hideo Kojima: Metal Gear Solid para PlayStation.

Konami fue, en los 90 y gran parte de la primera década de los 2000, una de las desarrolladoras de videojuegos más importantes. Basta con mencionar nombres como Castlevania, Contra, Silent Hill… o la saga que nos ocupa hoy: Metal Gear, la obra maestra de Hideo Kojima.

El tiempo sigue pasando, y en este mismo año, 2018, cumple su 20 aniversario una obra de 1998 que ha definido la deriva de no solo los juegos de acción y espionaje, sino de muchísimos títulos en general. Metal Gear Solid (1998) es especial por muchas razones. Es un videojuego, casi experimental en su día, que apostó por una historia cinematográfica, por excelentes sistemas narrativos que son capaces de sorprender todavía hoy y por importantes detalles que han servido como referencia durante muchos años.

Metal Gear Solid es un título que quiso traer actores de doblaje profesionales, mensajes relevantes y una trama más profunda que la de muchos títulos de hoy. La rotura de la cuarta pared es tan efectiva como natural, y los personajes que nos presenta Kojima en su obra son inolvidables.

El incidente de Shadow Mosses

FOXHOUND, una unidad genéticamente mejorada de las fuerzas especiales, ha decidido alzarse contra el gobierno. Este grupo terrorista ha tomado la isla de Shadow Mosses, situada en Alaska. En esta ubicación, los rebeldes tienen acceso a un enorme arsenal de armas nucleares que han sido depositadas en un almacén de dicha isla.

Las exigencias del grupo, encabezadas por Liquid Snake, son claras: quieren los restos del soldado legendario Big Boss, así como mil millones de dólares, en menos de 24 horas. De no hacerlo, los terroristas lanzarán un ataque nuclear contra los Estados Unidos. La amenaza es real, ya que este grupo armado posee acceso a un Metal Gear, un tanque bípedo capaz de lanzar armas nucleares.

Solamente una persona puede enfrentarse a una misión tan arriesgada: Solid Snake. El soldado, considerado uno de los mejores del mundo, es forzado a abandonar su retiro para infiltrarse en Shadow Mosses, comprobar su capacidad nuclear real y rescatar a dos rehenes: Donald Anderson, jefe de DARPA, y al presidente de ArmsTech, Kenneth Baker.

Esta historia parece una clásica premisa de videojuego de acción. Sin embargo, es solo una fachada: a medida que vayamos avanzando, comprobaremos que Metal Gear Solid es todo lo contrario a un título que nos incite a matar a todo lo que se mueva. Su mensaje es antibelicista, antinuclear y nos hace comprender que las cosas no son tan sencillas como pueden parecer en un primer momento. Entenderemos las motivaciones de los enemigos, al propio Snake y qué es lo que está ocurriendo exactamente en Shadow Mosses.

De hecho, la jugabilidad también está claramente mezclada con el mensaje de Metal Gear Solid. Debemos infiltrarnos sin ser vistos, de la manera más discreta posible, ya que si los enemigos nos encuentran, lo más probable es que no salgamos con vida si no conseguimos ocultarnos de manera satisfactoria. ¿Ir en plan Rambo y acabar con todo lo que se mueva? No duraremos mucho. Si nos descubren quizá tengamos que eliminar a unos cuantos enemigos, pero una vez hecho eso, solo tenemos dos opciones: escondernos o caer en combate.

De la misma forma, el control de Snake es relativamente torpe, una tendencia que se ha mantenido en muchos juegos de la saga. Metal Gear Solid no tiene un estilo pensado para el combate, y de hecho nos invita a evitarlo. Nos demuestra que la guerra, el dolor y la muerte no tienen nada de glamuroso o positivo, sino todo lo contrario.

Aún así, Metal Gear Solid cuenta con inolvidables batallas de jefe, un enorme mapa cuyas ubicaciones van desbloqueándose a medida que avanzamos (como en un metroidvania), muchas y variadas armas y fantásticas e interesantes conversaciones por códec para ampliar su historia.

¿Qué tal ha envejecido?

Metal Gear Solid ha sufrido el paso del tiempo, sobre todo en lo que se refiere al aspecto visual. A pesar de que en su día era lo más puntero que había (más en una consola de 32 bits como la PlayStation original), lo cierto es que hoy se siente muy antiguo e incluso feo. Además, en la saga Metal Gear se apuesta por un estilo cinematográfico, y debido a que los personajes son sencillos modelados en 3D, su expresividad es prácticamente nula. Aún con todo, las gesticulaciones, y, lo que es más importante, su magnífico doblaje, consiguen que nos creamos a los personajes y a la acción.

Hideo Kojima ha nacido para dirigir, y eso se nota muchísimo. Las escenas son muy dinámicas, los planos funcionan muy bien y se aprecia un claro dominio del lenguaje cinematográfico, una técnica muy usada en los videojuegos de hoy pero que hace 20 años era una costumbre casi inexistente.

Y sí, el doblaje es excelente, tanto en inglés como en español. En la PlayStation original, pudimos contar con unos actores de doblaje fantásticos en nuestro idioma. Por ese trabajo no ha pasado el tiempo y aumenta mucho la calidad de Metal Gear Solid. Lo mismo ocurre con la música, muy bien llevada y compuesta: podría introducirse en un juego actual sin ningún problema.

De la misma forma, debido a que se lanzó en la primera PlayStation, ha pasado algo de tiempo por el control y la interfaz del videojuego, aunque responda de manera correcta.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

Hay muchas opciones hoy en día para jugar a este clásico, por suerte. Encontrarlo de segunda mano en varias tiendas no debería ser difícil. El problema es que hallarlo en español es relativamente complicado: en inglés abunda en muchas tiendas online, pero en castellano no tanto (y vale la pena apostar por él por su doblaje en español). También hay que recordar que pocos años después del lanzamiento en la primera PlayStation se sacó también para PC, por lo que quizá para algunos usuarios puede ser más accesible dicha edición.

Por suerte, ha sido relanzado en varias ocasiones y puede disfrutarse en muchas plataformas diferentes. Está disponible en PlayStation Network para su descarga digital, así como en Metal Gear Solid: The Legacy Collection, un recopilatorio de casi todos los títulos de la saga para PlayStation 3 que no debería ser difícil de encontrar.

Además, cabe recordar que existe Metal Gear Solid: The Twin Snakes, un remake que salió para Nintendo GameCube con los gráficos e interfaz de Metal Gear Solid 2, por lo que es una de las mejores formas existentes de disfrutar del Metal Gear Solid original. Sin embargo, esa versión tiene dos problemas: aparte de que el doblaje es íntegro en inglés, encontrarlo es muy difícil (en Internet supera los 80 euros de segunda mano). También hay que tener en cuenta que algunas escenas se rediseñaron para hacerlas más modernas, aunque la historia no fue cambiada en absoluto. Al menos, la traducción se mejoró para hacerla más fiel a la japonesa original.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 4 meses, 1 semana.

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