Esta vez os vamos a hablar de un JRPG único, el más laureado de Game Boy Advance. Hace poco más de una década los buenos RPG ayudaban a definir y madurar una máquina como sistema de juegos. Golden Sun dio sentido a la portátil de 32 bits de Nintendo con rol de calidad, bonito, largo, con gráficos increíbles para su época, una banda sonora que deja huella y una jugabilidad exquisita. Este es el legendario JRPG de Camelot.

Golden Sun (2001) es hoy un juego olvidado por la gran masa de usuarios. Algunos jugadores siguen recordándolo con cariño y más de uno suspira por una nueva entrega de la serie, cuyo último estreno se produjo en 2010 con Golden Sun: Dark Dawn. Era un buen título, eso sin duda, pero también es cierto que no consiguió estar a la altura de este primer Golden Sun y de su secuela directa, Golden Sun: La Edad Perdida (2003).

Por ello, es habitual que muchas personas sigan demandando una nueva entrega de esta serie, sobre todo porque Golden Sun: Dark Dawn tiene un final muy abierto y que genera más preguntas que respuestas. Este JRPG de Camelot, que bebía de las grandes obras de SNES pero lograba hacer bien o incluso mejor que ellas muchas cosas, sirvió de entrada para incontables fans en el género por la puerta grande, con un título inolvidable y que apostaba por Game Boy Advance para ofrecer una aventura variada y con una jugabilidad excelente.

Una reciente renovación de marca por parte de Nintendo ha devuelto la esperanza de los fans de esta saga, ya sea porque Camelot podría estar planeando lanzar un nuevo Golden Sun tras haber terminado Mario Tennis Aces o porque Sakurai podría incluir a Hans/Isaac como personaje jugable en Super Smash Bros. Ultimate, posibilidad muy demandada y que parece que está más cerca de hacerse realidad que nunca.

La liberación de la Alquimia

Hace muchísimo tiempo, el inmenso poder de la Alquimia dominó el mundo de Weyard. Eso trajo una gran prosperidad a las civilizaciones, y la Humanidad vivió una Edad Dorada de conocimiento, bienestar y expansión constante.

Sin embargo, del mismo modo en que la Alquimia hizo progresar a la raza humana, también provocó guerras y grandes barbaries por ese ansia de obtener riquezas, poder infinito, dominio sobre los demás o alcanzar la vida eterna.

Finalmente, la situación se descontroló y comenzaron a producirse numerosos abusos de ese gran poder. Para detener ese caos, un grupo de sabios decidió sellar la Alquimia en el Templo Sonne del Monte Aleph.

Han pasado muchos siglos, y los Adeptos (seres humanos capaces de controlar la Alquimia) están casi extintos en Weyard. Tale es uno de los pueblos en los que aún hay Adeptos, y sus habitantes se encargan de proteger el Sello de la Alquimia del Templo Sonne.

Tras varios incidentes, el Sello que custodian los habitantes de Tale se rompe y la Alquimia comienza a liberarse, hecho que puede provocar la destrucción total de Weyard. Los culpables son dos misteriosos guerreros que han robado las Estrellas Elementales: la función de esas reliquias es encender los cuatro faros alquímicos que pueden traer la Alquimia de vuelta al mundo. Para evitar la catástrofe, Tale envía en persecución de esos dos extraños a Hans y Garet, jóvenes Adeptos del pueblo, que tendrán que perseguirlos por todo Weyard para salvar al mundo de su destrucción.

Con este comienzo espectacular nos lanzamos a la aventura por el mágico mundo de Weyard, inspirado en una especie de Tierra primigenia, algo que en cierto modo podría recordarnos al clásico Terranigma. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con la obra de Quintet, aquí estamos en un RPG por turnos, y lo cierto es que su sistema de combate está afinado al límite, hasta el punto de que supera de por mucho a cualquier otro visto en Super Nintendo.

Como ya sabréis de sobra, Golden Sun es un RPG clásico con espadas, magia, monstruos y un enorme mundo por salvar y recorrer. La Psinergía es la “magia” de este juego, que consiste en una especie de poder alquímico que solo pueden utilizar las personas que descienden de antiguas civilizaciones.

El sistema de combate es casi perfecto, divertido, estratégico y con un nivel de complicación lo suficientemente satisfactorio para los expertos sin que llegue a ser prohibitivo para principiantes. De hecho, gracias al fantástico equilibrio de la curva de dificultad, es un título ideal y retante tanto para veteranos como novatos de los RPG, cosa bastante complicada de lograr.

Golden Sun tiene una duración muy competente para un título de GBA, y unas horas de juego más que aceptables para cualquier RPG. Para terminar la historia por primera vez hacen falta cerca de 30 horas, y acabar el cartucho conociéndolo de memoria y queriendo finalizarlo lo antes posible exige unas 20 horas de juego. Es un cartucho muy completo y con mucho contenido de calidad.

¿Qué tal ha envejecido?

El apartado gráfico de Golden Sun es realmente sorprendente y cautivador. Explota al máximo las posibilidades de la portátil (a pesar de haber salido relativamente pronto), y a menudo nos preguntaremos si de verdad estamos jugando con una Game Boy Advance.

Los motivos de esta valoración tan positiva saltan a la vista: los escenarios y mapas están muy trabajados, las paletas aprovechan casi al máximo el límite de colores de la portátil de 32 bits y el nivel de detalle de esos elementos mostrado en pantalla es inmenso en todo momento. Los sprites de los personajes no se quedan atrás: tienen montones de animaciones, una resolución fantástica, expresividad…

Los combates son lo más increíble de Golden Sun. Sin duda, el adjetivo que mejor los define es “espectacular”: al iniciar un encuentro con un enemigo, la pantalla cambiará, los personajes se verán ampliados en un fantástico escenario isométrico y un bonito menú de acción se desplegará abajo.

Cuando comiencen los ataques, la cámara se desplazará buscando la espectacularidad y veremos a los sprites de enemigos y personajes controlables moviéndose a medida que vayan atacando o recibiendo golpes. Los ataques mágicos (Psinergía) y las invocaciones son un auténtico desfile de trabajadísimos efectos gráficos que nos dejarán con la boca abierta en más de una ocasión.

Pocos juegos hay en GBA con un nivel de detalle gráfico comparable al de este sobresaliente título. Simplemente, está a otro nivel. Eso ha hecho que, a pesar de algunas pixelaciones puntuales, visualmente sigue viéndose muy bonito y no se nota viejo en absoluto, como ocurre con los títulos de SNES más trabajados de su momento, como Chrono Trigger.

Con la banda sonora ocurre algo similar. Compuesta por el increíble Motoi Sakuraba, este cartucho de Game Boy Advance cuenta con una música a la altura del legendario artista: aunque estemos ante midis de una portátil de principios del siglo XX, Golden Sun cuenta posiblemente con los mejores instrumentos que pueden funcionar en la consola, y eso, sumado a las espectaculares composiciones, nos deja ante un apartado técnico inmejorable. De hecho, es de los pocos juegos de Game Boy Advance con una música lo suficientemente buena como para que valga la pena que la escuchemos aparte.

Jugablemente también da la talla y no se nota viejo en absoluto. La fórmula está muy refinada, y consigue no ser cansino nunca a pesar de estar basado en encuentros aleatorios por turnos. Hay un gran nivel de personalización y la curva de dificultad es magnífica. Golden Sun es un título continuista en relación a su género, pero es que simplemente coge todo lo que hicieron bien anteriores títulos y lo lleva a su máximo exponente.

La historia es sencilla y los personajes son bastante planos, pero al mismo tiempo es genialmente retro. Nos inspira nostalgia de manera constante, pero no llega a decepcionar, ya que la historia nos recordará a un cuento: es bonita e interesante, pero al mismo tiempo sencilla, fácil de entender y con clichés marcados que nos ayudan a identificar todos sus elementos de inmediato.

Y es que a pesar de lo antiguo que es Golden Sun, su trabajadísima jugabilidad y cuidado apartado gráfico hacen que parezca que simplemente es un excelente RPG indie que salió ayer mismo.

¿Dónde y cómo puedo jugarlo?

Golden Sun tiene ya sus años, por lo que si queremos jugarlo en Game Boy Advance o una Nintendo DS usando el cartucho original deberemos buscar en puestos y tiendas de segunda mano. Fue un juego muy popular en su día, pero también es uno de esos títulos que la gente solía quedarse, por lo que hay que buscar de manera algo insistente para encontrarlo. Sin embargo, con un poco de suerte, no debería ser especialmente complicado encontrar un cartucho de este título por un precio que esté entre los 15 y 25 euros en mercadillos o tiendas de segunda mano.

Esta obra también fue relanzada en formato digital para la Consola Virtual de Wii U en 2014, por lo que en dicha plataforma puede jugarse hoy con facilidad. Aún con todo, cabe mencionar que la versión para Wii U está únicamente en inglés, y es una lástima que sea así porque la edición original de Game Boy Advance está traducida al español y cuenta con una adaptación excelente.

No sería extraño que Camelot estuviera trabajando en un remake de este primer videojuego tras la reciente renovación del nombre y derechos de la franquicia, por lo que habrá que estar atentos ante un posible relanzamiento.

1+

DEJA UNA RESPUESTA

Comenta!
Introduce tu nombre