¡Nueva edición de Leyendas del videojuego! Seguimos repasando la vida y obra de grandes creativos de nuestra industria. En esta ocasión os hablamos de Masahiro Sakurai, creador de Kirby y Super Smash Bros., incluyendo la última entrega que saldrá en exclusiva para Nintendo Switch el 7 de diciembre: Super Smash Bros. Ultimate.

Sakurai es conocido no solo por sus grandes videojuegos, a los que pone siempre su toque personal, sino por su trabajo de publicidad, ya que él es la cara visible de sus desarrollos desde antes del lanzamiento de Super Smash Bros. Brawl (2008), allá por 2006. De la misma forma, es una persona que tiene fama de lograr hacerlo todo posible, consiguiendo que personajes que cualquiera habría dado por absolutamente imposibles hayan acabado apareciendo como luchadores en Super Smash Bros.

En Nintendo siempre le han dado importancia a ciertas figuras sobre otras, razón por la que este creativo ha estado siempre a la sombra de personas como Shigeru Miyamoto (injustamente, además). Sin embargo, muchos usuarios y periodistas especializados saben valorar su sello personal: acostumbra a aportar un estilo particular y una dedicación especial a todos y cada uno de los títulos que desarrolla. Este señor se ha ganado a pulso su fama entre la comunidad de jugadores por su obsesión con el detalle y su forma diferente de comportarse en comparación a otros creativos, hecho que en la comunidad de Smash Bros. le ha hecho ganarse la reputación de “troll”. ¿Os suena esto a Hideo Kojima? Lo cierto es que los dos creativos son grandes amigos, razón por la que Solid Snake (Metal Gear) fue incluido en Super Smash Bros. Brawl como primer personaje invitado de la franquicia.

Sin embargo, ¿quién es Masahiro Sakurai? Nacido el 3 de agosto de 1970 en Tokio (Japón), lo cierto es que a pesar de su edad ya ha hecho suficiente por la industria como para ser recordado durante toda su historia. Aunque pueda sorprenderos, y con razón, lo cierto es que su carrera como desarrollador empezó cuando tenía solamente 19 años, y encima con un gran éxito; a pesar de su juventud, a esa edad creó a su primer personaje: Kirby.

Sí, parece mentira, pero un Masahiro Sakurai más joven que cualquiera de los redactores de Bitjuegos dirigió Kirby’s Dream Land para Game Boy dentro de la compañía Hal Laboratory, que tras diversos problemas económicos acabó trabajando en exclusiva para Nintendo. Supongo que no hace falta que os diga que todavía hoy ese título lanzado a principios de los 90 es uno de los más importantes de Nintendo, ya que sirvió para que naciese una de sus mascotas más icónicas, símbolo de la infancia de millones niños que por esa época poseían una Game Boy.

Sakurai ya destacaba a pesar de ser tan joven, por lo que los ejecutivos de Hal fueron inteligentes al confiar en él desde el primer momento. Sin embargo, Shigeru Miyamoto estuvo supervisando al joven Sakurai, e incluso llegaron a darse una serie de conflictos entre los dos creativos que han llegado como anécdotas hasta nuestros días. La mente detrás de Mario y Zelda se imaginaba a Kirby de color amarillo, mientras que Sakurai lo concebía rosa. Ese conflicto quedaba parcialmente resuelto porque la primera Game Boy no tenía colores, pero al diseñar la portada del juego se dieron cuenta de que la tonalidad del héroe que protagonizaba el título tenía que tener una gama de colores definida.

El dibujante no supo qué hacer para no enfadar a ninguno de los dos creadores, por lo que optó por dejarlo de color blanco. A pesar de ello, finalmente Sakurai se salió con la suya, y con los años Kirby acabó siendo rosa de verdad. Esta es la portada original de Kirby’s Dream Land:

Hasta agosto de 2003, Masahiro Sakurai siguió trabajando en Hal Laboratory, y dirigió títulos tan famosos y exitosos como Kirby’s Adventure, Kirby Super Star, el primer Super Smash Bros. para Nintendo 64, el famoso Super Smash Bros. Melee y Kirby Air Ride. De la misma forma, prestó su voz como actor de doblaje al Rey Dedede en Kirby 64: The Crystal Shards, personaje de la saga que él mismo creó.

Sin embargo, poco después decidió abandonar la compañía porque se veía atado. Sentía que en Hal solo iba a acabar haciendo secuelas, una detrás de otra. Dijo lo siguiente en una entrevista con Nintendo Dream: “cada vez que hago un nuevo juego, siento que la gente espera que haga otro justo después. […] Incluso aunque sea una secuela, muchísimos trabajadores tienen que darlo todo para hacer realidad ese título, pero mucha gente cree que el proceso de ‘secuelización’ ocurre de manera natural”. Por ese motivo, también decidió que Super Smash Bros. Melee sería el último título de la serie en el que participaría, ya que para él el período de desarrollo fue “destructivo” en su vida personal, ya que no tuvo ningún tipo de vacaciones y solo pudo descansar algunos fines de semana muy cortos.

Después de salir de la compañía, Masahiro Sakurai desarrolló Meteos, un curioso juego de puzles para Nintendo DS dentro de Q Entertainment. Además, se convirtió en columnista semanal de la prestigiosa revista Famitsu, en la que da su opinión sobre temas relacionados con la industria de los videojuegos o habla de títulos que juega o desarrolla. Además, tiende a alejarse de la famosa “guerra de consolas”, y es capaz de decir cosas buenas de empresas totalmente ajenas a Nintendo. Por ejemplo, en una columna suya de 2015, alabó el papel de Steam como soporte digital y criticó el ofrecido por todas las consolas, y en una publicada en marzo de 2013 se mostró “impresionado” por PlayStation 4.

En 2005, Satoru Iwata prácticamente rogó a Masahiro Sakurai que se encargase de la siguiente entrega de la serie Super Smash Bros.. El creativo aceptó, y desarrolló Super Smash Bros. Brawl para Wii, famoso por ser el primero de la franquicia en traer a personajes de otras compañías, como Sonic the Hedgehog y Solid Snake.

El lanzamiento se retrasó en numerosas ocasiones, pero durante su desarrollo Sakurai se encargó de ofrecer información de última hora del desarrollo del título a través de Smash Bros. Dojo!!, página web que se tradujo a cinco idiomas (incluyendo el español). El genio japonés escribió una entrada (o varias) a diario (de lunes a viernes) aportando imágenes, música, vídeos e información de última hora, a pesar del enorme trabajo que supuso para él. Las entradas todavía pueden leerse en la página de Smash Bros. Dojo!!.

En cierto modo, esa costumbre se repitió con sus siguientes desarrollos: mientras estaba dirigiendo Super Smash Bros. for Wii U y Nintendo 3DS, Sakurai publicaba a diario alguna fotografía e información sobre el juego en la ya extinta red social Miiverse. Estas “imágenes del día” han sido recopiladas aquí por un fan. Todavía hoy hace esto en Twitter por motivo del desarrollo del futuro Super Smash Bros. Ultimate, aunque no publica tanto como en el pasado por culpa de los trolls de Twitter, que de hecho han llegado a acosarle y amenazarle de muerte por no haber incluido a Waluigi en el próximo Smash.

Tras el gran éxito del Brawl, el creativo volvió a afirmar que ese juego sería “el último Smash Bros.”, también por el enorme trabajo que le había supuesto desarrollarlo; para hacer realidad el juego, se mudó e incluso acostumbró a dormir en la oficina entre semana. Con su compañía, Project Sora, lanzó en 2012 el laureado Kid Icarus: Uprising para Nintendo 3DS, título muy trabajado en todos los aspectos y una de las obras clave de la máquina.

Finalmente, Nintendo volvió a encargarle el desarrollo de un nuevo Super Smash Bros., o… más bien de dos: Sakurai debía realizar Super Smash Bros. for Wii U y Super Smash Bros. for Nintendo 3DS al mismo tiempo. El creativo aceptó de nuevo la tarea, dándolo todo en un desarrollo en el que ha vuelto a ser prácticamente esclavo de su trabajo, a pesar de haber declarado en febrero de 2013 que le habían diagnosticado el síndrome del túnel carpiano. Esa enfermedad que está sufriendo en la mano derecha complica mucho la manipulación de mandos, ratones, teclados y demás dispositivos manuales, por lo que llegó a afectar al desarrollo del juego. De hecho, los médicos le recomendaron que no utilizara el brazo derecho, cosa que le dificulta no solo su trabajo, sino su día a día.

Eso no le salvó de convertirse en un “troll” para los aficionados presentes en Internet. Durante el desarrollo de Smash 4, Sakurai “jugó” con los fans de Super Smash Bros. realizando todo tipo de bromas, dando pistas falsas, sugiriendo cosas que tal vez se darían o tal vez no… su cuenta de Miiverse o su Twitter fueron las principales herramientas para montarse su show personal, pero también utilizó los Nintendo Direct para ello. Esta costumbre está siguiéndose durante el desarrollo de Super Smash Bros. Ultimate. Parece que Sakurai realmente disfruta haciendo estas cosas, ya que manda guiños, pistas e intenta despistar a los fans con todo tipo de señales que hacen teorizar a miles de fans de todo el mundo.

Esta frase es suya y la usó en un Nintendo Direct:

Tras el lanzamiento, de Super Smash Bros. for Wii U, afirmó que ese título también sería el último de la franquicia desarrollado por él. ¡Mentira de nuevo! Quizá él quiera hacerlo, pero continúa haciendo Smash y quizá siga haciéndolo durante muchos años. Ahora mismo él es el principal responsable de Super Smash Bros. Ultimate, a pesar de que en un principio iba a coger el rol de supervisor. Ha vuelto a afirmar que será su última obra de la serie, pero visto lo visto, no parece seguro que vaya a ser así, pero podemos apostar cuando Ultimate termine descansará unos cuantos años, aunque sea solo para recuperarse de su enfermedad. Eso también sería bueno para que más adelante pudiera hacer realidad otros proyectos diferentes a Smash.

Por cierto, como curiosidad: los que hayan jugado a los títulos de Masahiro Sakurai, se habrán dado cuenta de que todos los menús siguen un estilo similar, llegando hasta el punto de que se han convertido en seña de identidad de las obras del creativo. La razón de esto es que la persona responsable de estos diseños es Michiko Sakurai, esposa del genio japonés. Al creativo parecen agradarle mucho los trabajos de su mujer (y con razón, porque son geniales), por lo que parece improbable que vayamos a ver diseños visuales distintos a los que nos ha tenido acostumbrados hasta el momento.

Como bonus, os dejamos unas pocas imágenes virales relacionadas con la idea de que Masahiro Sakurai es un “troll”, y una última en la que se ironiza sobre su peculiar forma de envejecer:

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