Todo fan de los videojuegos conoce las sagas de Nintendo. Incluso las personas que no están metidas en el mundillo han oído hablar de Mario o los Pokémon. Pero aun así, hay muchas de estas IP que han quedado en el olvido, como es el caso con el que abro la sección de Juegos Cortos, Kaeru no Tame ni Kane wa Naru. Que podría traducirse como The Frog for Whom the Bell Tolls.

Fue desarrollado por Intelligent Systems, autores de Fire Emblem y Advance Wars, quienes crearon un precioso cuento de hadas jugable. Su lanzamiento se realizó en septiembre de 1992 para la Game Boy, celebrando de esta forma su 25° aniversario este mismo mes.

Se trata de un juego sencillo de entre unas 5 y 6 horas de duración. Puede ser fácil y corto, pero mantiene la magia Nintendo y te hace vivir, o mejor dicho, jugar; un bonito cuento.

Érase una vez…

Dos jóvenes príncipes, amigos y rivales. El príncipe del reino de Sablé y el príncipe Richard del reino Custard. Los dos se embarcan en la aventura/competición para rescatar a la princesa Tiramisú del malvado rey Delalin. Una misión que les hace vivir peripecias por todo el reino, y a la que deberán sumarle otra igual de importante: Romper la maldición que les acaba de caer convirtiéndoles en indefensas ranas.

Como se puede observar, no es una historia sumamente compleja, pero sí mágica y tradicional. Príncipes convertidos en ranas, una bella princesa, una vieja bruja y un malvado rey. Nintendo coge la fórmula tradicional del cuento y la convierte en uno propio.

¿Cómo se juega/cuenta?

Nos encontramos ante un juego de Acción-Aventura, similar a un Zelda tradicional pero con algunas diferencias. La más destacable sería la simplificación de los combates y enfrentamientos, llevándose al máximo y llegando a ser estos automáticos. Al tocar a un enemigo se produce la típica cortina de humo de batalla. El combate estará sentenciado desde el minuto 1, y ganarás o perderás dependiendo del equipo que lleves y la vida que te quede. Por muy habilidoso que seas no podrás interferir en el resultado.

Otro punto a tener en cuenta son algunos de los puzles. En un Zelda, la mayoría se resuelven utilizando distintos objetos que encontramos por los templos/mazmorras. Pero ahí reside la insignia personal de este juego: deben superarse mediante las transformaciones de nuestro protagonista entre humano, rana y serpiente.

Como humano, nuestro héroe podrá luchar contra los enemigos. En forma de rana adquirirá mayor salto y la habilidad de nadar. Si es una a serpiente, podrá pasar por tramos estrechos y petrificará a los enemigos convirtiéndolos en bloques.

No podemos olvidar el tipo de vista usado en el juego. Es una combinación entre la vista de pájaro y la vista lateral. Para la mayor parte del título estamos ante la de pájaro, típica de los Zeldas clásicos. Pero para las mazmorras pasamos a una visión lateral. Esta combinación puede recordar al Zelda II, aunque está muy mejorada.

A diferencia del Zelda II, aquí las ciudades o las casas siguen en vista cenital, de forma que son más grandes, complejas y explorables. Las mazmorras sí están en 2D, pero se nota el avance. En estas salas predominan los puzles en lugar de pasillos con muchos enemigos, incluso hay un poco de plataformeo.

¿Cómo puedo hacerme con él?

Desgraciadamente, el juego nunca salió de Japón. Quizá si no se hubiera cancelado su versión DX (Deluxe) para la Game Boy Color, se habría podido realizar un lanzamiento en América y Europa. Aunque ahora mismo no son más que especulaciones.

Para conseguirlo oficialmente se debe recurrir a tiendas retro que tengan el cartucho original, o desde la consola virtual japonesa. Si lo que se quiere es una traducción, solo queda rezar y esperar que Nintendo haga algo similar a lo que ya hizo con EarthBound Beginnings.

No ha sido hasta la llegada de internet y los emuladores que los de Occidente hemos podido disfrutar de esta joya de la vieja portátil nintendera. Proyectos de fan traducción lo han llegado a sacar en inglés y español. Incluso hay un proyecto que quiere recrear lo que hubiera sido su versión DX.

Y colorín colorado…

En conclusión, es un cuento de hadas llevado a videojuego; y como cualquier cuento, es ligero pero mágico, ideal para los más pequeños de la casa. Podríamos compararlo como una versión más “light” de un Zelda de portátil. No es una comparación descabellada, ya que The Legend of Zelda: Link’s Awakening se construyó encima del juego. Este, en su lugar, tiene puzles más simples, mazmorras menos complicadas, combates automáticos y duración más corta, pero consigue meter y transmitir ese mundo de fantasía popular.

Parece complicado que a día de hoy Nintendo decida sacar una secuela o remake del juego. Ahora mismo existe como una pequeña historia del pasado o un ínfimo recuerdo, y, como tal, aflora de vez en cuando como cameo o referencia en los títulos de la compañía japonesa.

Por ejemplo, posee una referencia en Paper Mario: La Puerta Milenaria, la propia aparición de algunos personajes como Richard y las ranas en Link’s Awakening, o el Dr. Arewo en Wario Land 4. También hay que recordar la más importante, la presencia del propio Príncipe de Sablé en Super Smash Bros como Ayudante.

0

Inicio Foros Juegos Cortos: The Frog for Whom the Bell Tolls, un precioso cuento de hadas jugable

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Jordi Muntaner hace 2 meses.

Viendo 1 publicación (de un total de 1)
Viendo 1 publicación (de un total de 1)

Debes estar registrado para responder a este debate.