Nintendo Switch ha tenido un primer año inolvidable. The Legend of Zelda: Breath of the Wild, que se ha llevado el título de juego del año en los Video Game Awards, ha tenido que competir directamente con Super Mario Odyssey. Sin embargo, no tenemos que olvidarnos del último gran juego de 2017 para la consola: Xenoblade Chronicles 2. Este desarrollo de Monolith Soft tiene una importante y difícil misión: superar, o como mínimo igualar, a su predecesor, Xenoblade Chronicles, uno de los mejores JRPG de todos los tiempos. ¿Está la aventura de Rex y Pyra a la altura? Os lo contamos en este análisis.

Xenoblade Chronicles fue el gran juego de Wii de 2011. Por desgracia, pasó algo desapercibido en su día, pero con el tiempo fue ganando popularidad y el reconocimiento que se merece gracias al boca a boca o la aparición de Shulk en Super Smash Bros. (2014). Ahora, casi siete años después, es un JRPG que se codea con las grandes obras históricas del género y que en Bitjuegos os recomendamos que juguéis si no lo habéis hecho todavía.

Una secuela de la obra magna de Tetsuya Takahashi era motivo de sobra para emocionarse. A pesar de ello, tuvimos ciertas dudas tras ver que el juego apostaba por un estilo más mainstream, enfocado a obtener un mayor público. Aún con todo, lo cierto es que cuando pudimos probarlo nos dejó muy buen sabor de boca, como os detallamos en nuestras primeras impresiones.

Xenoblade Chronicles 2 es la historia de un joven dispuesto a darlo todo por la chica a la que quiere. Es un JRPG en el que, a partir del tema clásico de “chico conoce a chica”, su protagonista hará todo lo que haga falta para cumplir una promesa que le ha hecho, aunque tenga que dar su vida en el intento.

Tetsuya Takashi, director del juego, ha afirmado que con este desarrollo ha querido hacer algo diferente a lo que acostumbra, sin “aldeas que explotan” ni inicios trágicos. Eso se aprecia no solo con la trama, sino en el estilo artístico y visual, muy distinto a lo que vimos en Xenoblade Chronicles y más cercano a otros JRPG de estética anime, como los de la saga Tales of. Aún con todo, se busca que el núcleo jugable sea el mismo y que Xenoblade siga siendo Xenoblade, aunque en algunas ocasiones nos recuerde a otros videojuegos.

Un viaje al Elíseo

Xenoblade Chronicles 2 es, en cierto modo, una historia de amor entre dos jóvenes. El protagonista del juego, Rex, realizará una promesa casi imposible de cumplir a razón de una deuda que en un primer momento parece insaldable, que realmente no es más que una excusa para ayudar a Pyra, su interés romántico. El contenido de la promesa o sus implicaciones no importan: Rex querrá llevar a la chica al Elíseo, cueste lo que cueste.

Según cuentan las leyendas, en la cima del gigantesco Árbol del Mundo se encuentra dicho Elíseo, un lugar idílico en el que los seres humanos podrán vivir en armonía y junto al Arquitecto, el creador del mundo en el que viven. Pyra es una blade especial, la Égida, y por alguna razón quiere llegar al Elíseo cuanto antes.

En el mundo de Alrest, los Pilotos y los Blades luchan juntos gracias a un nexo forjado entre ellos que les permite colaborar y alcanzar hazañas que no podrían realizar estando solos. Tras conocer a Pyra, Rex jura llevarla hasta ahí, a pesar de que sea un lugar contado en las leyendas y cuya existencia nadie pueda asegurar. El descubrimiento del Elíseo sería muy importante porque los habitantes de Alrest viven sobre titanes que poco a poco están muriendo: ahí todos podrían vivir en paz y en armonía y sin preocupaciones.

Sin embargo, por alguna razón, muchas personas quieren detenerles y evitar que alcancen el Elíseo…

El vínculo entre pilotos y blades

La idea de los pilotos y los blades no solo es un núcleo importante en la trama, sino la base en la que se centra el sistema jugable y de combate. Cada personaje del grupo puede ser blade o piloto: el jugador maneja a los pilotos y los blades permiten desbloquear habilidades e incluso hacer que sus pilotos cambien de clase o función.

La base del sistema es muy parecida a la de Xenoblade Chronicles, aunque gracias a este esquema podremos cambiar por completo a un personaje o incluso hacer que cumpla varias funciones a la vez: cada piloto puede tener equipados tres blades a la vez, y los blades pueden ser atacantes, defensivos o sanadores y además son de distintos elementos. Las combinaciones son muchas y la preparación es clave para superar los enfrentamientos. ¿Qué estrategia sigo? ¿Es mejor que un personaje tenga solo blades curanderos para potenciar dicha función o que cambie de rol según la situación? Es un sistema muy interesante y original.

El esquema de combate es ciertamente muy divertido y complejo, pero está poco explicado. Los tutoriales son excesivamente simples y no podremos consultarlos de nuevo (a diferencia de lo que ocurría con Xenoblade Chronicles). También hay muchos elementos de equipamiento y personalización que quizá no eran necesarios, porque complican de manera innecesaria el juego. Podríamos decir que Xenoblade Chronicles 2 es para expertos, pero realmente sobran sistemas que hacen más difícil jugarlo de manera artificial.

Esto es importante porque el juego castiga al jugador si no hace lo que le pide: un equipo mal preparado nunca superará con éxito las batallas de jefe, y de hecho no ofrece tanta libertad como Xenoblade Chronicles en este aspecto. Aquí los blades que encontremos y preparemos también cogen mucha importancia, lo cual es un problema porque hallarlos o no es completamente aleatorio: los blades especiales son muy difíciles de obtener y, dado que su aparición depende de la suerte, es posible que no consigamos los que necesitemos, muchos del mismo tipo o que directamente no tengamos suficientes. Es un sistema que necesita un buen pulido.

La navegación por los menús también puede resultar algo pesada, a pesar de su importante papel. La interfaz necesita una revisión, sobre todo si tenemos en cuenta sus mapas y la estructura de viaje rápido: Monolith Soft lanzará un parche para mejorarlos, pero lo cierto es que deberían haber sido diferentes desde el principio. Más teniendo en cuenta que todos estos problemas no existían en el Xenoblade Chronicles original: ha sido un paso atrás.

De hecho, jugablemente hablando, es un retroceso en relación a Xenoblade Chronicles en muchas vertientes, salvo el sistema de combate en estado puro, que ha sido afinado. Además, la exploración puede resultar confusa en ocasiones, lo que puede acabar dañando a la experiencia, y algunas partes pueden resultar pesadas porque el juego nos obliga a pelear aunque no queramos, hecho que Xenoblade Chronicles evitaba muchísimo, ya que nos permitía obtener experiencia mediante otros métodos y evitar las batallas con más facilidad (además, eran más rápidas y dinámicas en el título de Wii).

Aún con todo, las localizaciones son lo bastante interesantes como para que el jugador quiera perderse por ellas e ir superando las misiones secundarias que plantea el juego, muy del estilo de las de Xenoblade Chronicles.

Una línea más clásica

A pesar de que Xenoblade Chronicles buscó ser diferente a los demás, Xenoblade Chronicles 2 ha optado por lo contrario: quiere parecerse a otros JRPG, decisión que por desgracia le quita personalidad. Para empezar, los diseños serios de Xenoblade Chronicles se dejan de lado para optar por un artista cuya contratación ha sido, a nuestro juicio, un error: Masatsugu Saito.

¿Qué ocurre con este hombre? Este artista japonés es conocido en su país por ser uno de los mejores dibujantes de hentai que hay. Tal y como leéis. La visión de Masatsugu Saito de la mujer está claramente influida por los dibujos eróticos japoneses, por lo que la mayor parte de personajes femeninos son objetos sexuales e incluso llevan ropas que superan de por mucho el ridículo. Convierten al juego en un desfile de chicas semidesnudas con atributos sexuales exagerados. Eso, además, se suma a una apuesta muy fuerte por un estilo anime que puede pecar de genérico. Por otra parte, también han participado en los diseños artistas como Tetsuya Nomura (de Square-Enix), que tienen un estilo muy personal que quizá no haya acabado de casar del todo con los trabajos de Saito.

Aún con todo, el estilo visual no es solo cuestión de personajes: los mapas son realmente preciosos, muy en la línea de lo logrado por Xenoblade Chronicles, aunque esta vez en alta definición (y llegando a un límite superior al de Xenoblade Chronicles X, 2015). Los escenarios son muy bonitos y vale la pena pararse de vez en cuando a echarles un vistazo.

Sin embargo, efectos como el popping o que los polígonos no se carguen de manera correcta ocurren con demasiada frecuencia, sobre todo en modo portátil, en el que habitualmente veremos bajadas de frames. Sorprende esta mala optimización cuando Monolith Soft supo exprimir de manera inigualable el potencial de Wii con Xenoblade Chronicles: los escenarios  eran también gigantescos a pesar de la limitada capacidad de dicha consola.

La historia también es más clásica: hay muchos tópicos sacados del anime y en muchas ocasiones el juego recuerda a un manga shonen. Esto ocurre así si hablamos no solo de personajes, sino de diálogos y situaciones. El toque de Xenoblade Chronicles se ha perdido, al menos durante la primera mitad del juego. Es cierto que la historia mejora de manera considerable durante su segunda parte, pero el nivel durante las primeras 30 horas es comparable al de cualquier JRPG genérico.

Y es que ese es otro de los talones de Aquiles de Xenoblade Chronicles 2: le falta innovación y ambición. Precisamente, la que quizá le sobraba a Xenoblade Chronicles X, ya que quitando la idea de los pilotos y blades, realmente no aporta casi nada nuevo a un género tan trillado como es el JRPG.

¿Crees que puedes conmigo?

La música se mantiene tan espectacular como en la primera entrega. La mayor parte de compositores originales regresan, capitaneados por el increíble Yasunori Mitsuda, autor también de las bandas sonoras de juegos como Chrono Trigger (1995) y Xenogears (1998). El doblaje, por su parte, al menos en inglés, no alcanza el nivel de Xenoblade Chronicles. Sin embargo, la posibilidad de poner las voces en japonés siempre está ahí: eso dependerá del gusto de cada usuario.

Yasunori Mitsuda afirmó que este trabajo es el más grande de su carrera, y lo cierto es que dicha afirmación es cierta. La cantidad de músicos que se han visto envueltos en el desarrollo de la banda sonora es enorme (incluyendo grupos como el coro irlandés ANÚNA) y lo cierto es que es de las mejores que hemos escuchado en videojuego alguno. Todo un deleite para los oídos.

A Xenoblade Chronicles 2 le ha fallado saber tomarse más en serio a sí mismo. Es una lástima, porque sus errores son fácilmente subsanables, sobre todo porque es una obra con un núcleo jugable muy sólido, tienen una banda sonora es increíble y es casi tan largo como el Xenoblade Chronicles de Wii.

Más y mejores tutoriales, la posibilidad de consultarlos a posteriori, alguna que otra simplificación, algunos ajustes de RNG y un mejor equilibrio en el número de batallas habrían mejorado mucho el producto final. Además, si la historia hubiera estado a la altura del Xenoblade Chronicles original, hablaríamos sin duda de un digno sucesor, a pesar del polémico apartado visual.

  • 8.4/10
    Jugabilidad - 8.4/10
  • 7.8/10
    Gráficos - 7.8/10
  • 9.7/10
    Sonido - 9.7/10
  • 5.1/10
    Innovación - 5.1/10
  • 9.5/10
    Duración - 9.5/10
  • 8/10
    Historia - 8/10
8.2/10

Resumen

Incomprensiblemente, Xenoblade Chronicles 2 cae en muchos errores jugables típicos de los JRPG, fallos en los que no caía el Xenoblade Chronicles original. Todo ello, sumado a una historia claramente inferior, unos personajes que parecen sacados de un manga shonen y en general un aura mucho más pueril lo colocan por debajo de su predecesor, uno de los mejores JRPG de todos los tiempos.

Aún con todo, el hilo argumental sigue estando bastante por encima del JRPG promedio y Xenoblade Chronicles 2 tiene un final espectacular. Quizá no es un desenlace tan valiente como podría, pero es mucho mejor que el de títulos como The Legend of Zelda: Breath of the Wild y muchos otros que no han sabido cerrarse correctamente.

Y es que de hecho Xenoblade Chronicles 2 es un JRPG muy sólido, con un sistema de combate muy afinado y un buen ritmo de desarrollo. Su mayor problema es que está muy a la sombra de Xenoblade Chronicles, por lo que más de un fan del juego original puede sentirse decepcionado con este nuevo videojuego, que aún teniendo en cuenta su calidad, no le hace justicia a la obra que nos presentó la Monado.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 9 meses.

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