El proceso de desarrollo de La-Mulana 2 ha sido relativamente accidentado y ha sufrido múltiples retrasos, pero este desafiante videojuego ya está disponible en PC. Nigoro, la desarrolladora, ha prometido el “metroidvania definitivo”, un título que no solo ha de ser capaz de superar a su predecesor, sino de aportar algo nuevo a un género que está muy de moda y en el que vemos nuevas apuestas de gran calidad de manera constante. ¿Qué hace especial a La-Mulana 2?

A pesar de su incuestionable calidad, La-Mulana (2005 el original, 2012 el remake) es un videojuego relativamente poco conocido. Su carácter de obra indie japonesa de estilo retro, así como su jugabilidad poco accesible y brutal dificultad lo convirtieron enseguida en una verdadera obra de culto: es un título adorado por un pequeño nicho y al mismo tiempo es ignorado por la gran masa de jugadores.

Con La-Mulana 2 probablemente pase lo mismo, a pesar de que en Nigoro han hecho un esfuerzo extra por popularizar su juego, mostrarlo al público e intentar hacerlo atractivo para nuevos usuarios. Y es que aunque este título es muy difícil y en muchas cuestiones no perdona, un objetivo clave de los desarrolladores ha sido “hacerlo accesible para nuevas audiencias pero que siga siendo retante para los jugadores tradicionales”. Como ya os comentamos en nuestras primeras impresiones, esas declaraciones suelen traducirse en casualizaciones que normalmente dejan insatisfecho al usuario tradicional. Sin embargo, La-Mulana 2 es una excepción. Tiene todo lo que desearía un fan de la anterior entrega, pero también sabe ser interesante para los nuevos usuarios y consigue aportar su grano de arena a este género que nació hace ya más de 20 años con Super Metroid (1994).

Es verdad que La-Mulana no era un juego para todo el mundo, y quizá en cierto modo con esta secuela pase lo mismo: necesitamos tanto habilidad a los mandos como gran capacidad de observación y análisis para resolver sus enigmáticos puzles. Y es que los videojuegos más complicados suelen exigir una sola habilidad, ya sea esta cerebro o destreza a los mandos. Y en La-Mulana 2 no solo se nos pedirá que seamos competentes en las dos cosas, sino que seamos expertos. Como ocurre con el juego original, se nos obligará a convertirnos en un arqueólogo al estilo de Indiana Jones, y no estamos exagerando…

Un mundo perdido bajo la superficie

Han pasado cinco años desde que Lemeza Kosugi resolvió el misterio de las ruinas de La-Mulana, en las que se encontraba el origen de todas las civilizaciones de la Tierra. Tras su derrumbe, la vieja entrada a las ruinas se ha convertido en un complejo turístico que ha sabido explotar el anciano que las protegía, Xelpud, que ahora está llevando una vida de lujos gracias a los ingresos que está obteniendo. Sin embargo, de un día para otro han empezado a surgir monstruos de las profundidades de las ruinas, prueba de que todavía queda un misterio por resolver en el interior de La-Mulana.

Por petición de Xelpud, Lumisa Kosugi, hija del aventurero original, se adentrará en Eg-Lana, un gran mundo perdido situado en las profundidades de La-Mulana cuya entrada ha sido descubierta por un derrumbe. En su interior conocerá varias civilizaciones antiguas y deberá desentrañar múltiples misterios para salvar el negocio de Xelpud… y evitar que el antiguo mal que ha despertado en Eg-Lana salga al mundo de la superficie.

De esta forma, armada con su fiel látigo y una tablet, Lumisa tendrá que recorrer cada centímetro de Eg-Lana en busca de pistas sobre lo que está ocurriendo. Sin embargo, no será fácil, ya que este mundo perdido está lleno de trampas específicamente preparadas para matar a todos aquellos que se adentren en él, así como múltiples enigmas que serán necesarios para avanzar por su interior. Y es que en este videojuego se nos exige que nos convirtamos en arqueólogos de verdad, con todo lo que eso implica. Tendremos que sacar papel y boli y anotar las centenares de pistas que nos encontremos para luego analizarlas, ya que un texto aparentemente irrelevante encontrado en la entrada de Eg-Lana puede ser la clave fundamental para resolver un enigma en las profundidades de las ruinas, y viceversa.

Todo esto lleva a que la jugabilidad de La-Mulana 2 se desarrolle incluso cuando no estamos delante del PC, ya que es completamente normal que mientras estemos haciendo otra cosa aprovechemos para repasar nuestras notas y descubrir qué diantres significa ese enigma tan críptico que hemos leído unas horas antes o cómo narices podemos alcanzar ese cofre protegido por una trampa ineludible.

Por suerte para nosotros, los de Nigoro han incluido la posibilidad de que registremos los textos y diálogos de interés que deseemos en la tablet de Lumisa, hecho que agradeceremos porque hay decenas de tablillas con información y muchísimos personajes NPC que nos contarán todo tipo de detalles. En el La-Mulana original solo podíamos guardar un máximo de 10 anotaciones, hecho que hacía que dependiéramos mucho más de elementos como un cuaderno físico. De hecho, se han añadido sistemas para hacer más cómoda la jugabilidad, hecho que más de uno agradecerá.

Exploración al más alto nivel

Como hemos explicado antes, La-Mulana 2 es extremadamente retante sin ser demasiado agresivo con los nuevos jugadores. ¿Cómo se ha conseguido esto? Nigoro explicó durante la campaña de Kickstarter que su objetivo con esta segunda entrega era hacer puzles más oscuros y recorridos jugables más puñeteros a la vez que eran más permisivos con los jugadores novatos. El Santo Grial, un objeto clave del juego original, se obtiene de manera prácticamente gratuita al principio del juego. Lo mismo ocurre con la tablilla que activa el modo difícil: se nos advierte de su presencia antes de tener que descubrir lo que hace leyendo un acertijo, como ocurría en el juego original.

De la misma forma, hay algunos NPC al principio del juego que nos dan alguna que otra pista que no nos servirá de nada… solo si ya hemos jugado al La-Mulana original. Además, entrar en las ruinas es mucho más fácil que antes: en la aventura de Lemeza muchos se rendían antes siquiera de encontrar la entrada a La-Mulana.

Este paso es acertado porque todos aquellos que jugaron a La-Mulana buscarán como locos el Santo Grial nada más ponerse a los mandos y también conocerán toda esa información que se regala a los novatos. Eso permite que el juego sea más accesible desde el principio, ya que en el original se nos recibía a patadas desde que nos poníamos a los mandos, golpes que un jugador veterano no va a recibir nunca en La-Mulana 2. Y si algún novato quiere sentir esa experiencia… siempre tiene el videojuego original.

También es importante reseñar que el control de Lumisa es mucho más amistoso que el de Lemeza. La inercia en el aire es casi inexistente, por lo que nuestra protagonista tiene movilidad aérea (elemento inexistente en el La-Mulana original), hecho que ayuda a hacerse con el manejo enseguida. ¿Casualización? Para nada: aprovechando que existe esa mecánica, el juego nos obliga a forzarla para sobrevivir a la exploración, que es incluso más dura que en La-Mulana.

En Eg-Lana deberemos viajar mucho y movernos más todavía, como en todo buen metroidvania. Para ello no solo deberemos obtener objetos que abran nuevos caminos, sino comprender mejor qué pide el juego de nosotros y aumentar nuestros conocimientos sobre él. Y es que si en Castlevania: Symphony of the Night (1997) o Hollow Knight (2017) vamos mejorando nuestro arsenal, en La-Mulana 2 vamos mejorando nuestro cerebro: iremos aprendiendo qué exige el juego de nosotros y cómo afrontar los diferentes peligros y enigmas de las ruinas.

De hecho, cabe remarcar que a pesar de los más que evidentes parecidos con el juego original, Nigoro ha querido ir más allá y ha querido crear una especie de metroidvania de mundo abierto. ¿Lo ha conseguido? Lo cierto es que sí: gran parte del mapeado está desbloqueado desde el principio, por lo que las posibilidades son enormes y lo normal (remarcamos: lo normal) es que cada partida sea distinta porque cada jugador cogerá caminos distintos, superará enigmas diferentes y se atascará en sus propias cosas.

Un metroidvania de grandes dimensiones

El objetivo de Nigoro era crear una especie de “metroidvania definitivo”. Eso lleva a que el mapeado sea enorme, gigantesco, cosa que hace que los puzles de La-Mulana, que suelen funcionar en conjunto, sean un reto titánico. De hecho, aunque pueda parecer inverosímil, la duración media del juego es superior a las 70 horas, todo eso teniendo en cuenta que no nos atasquemos demasiado. Si vamos muy rápido y nos conocemos los enigmas es posible superarlo en menos de 30, pero un novato puede necesitar perfectamente más de 100 horas para terminar La-Mulana 2. Estas cifras tan escandalosas se explican por los puzles y porque cada partida se jugará de manera distinta, ya que la libertad que hay en La-Mulana 2 es enorme y nos invita a experimentar con sus sistemas.

Sin embargo, eso es un arma de doble filo. A veces da la sensación de que en Nigoro se han pasado de ambiciosos, razón por la que (sobre todo en los últimos compases del juego) hay algunos bugs muy graves que pueden llegar a provocar que nos atasquemos para siempre. Es un problema importante derivado de un testeo pobre, así como de las prisas por lanzar el juego tras múltiples retrasos y el resultado de crear una obra tan enorme a pesar de que Nigoro es un equipo muy reducido, de alrededor de tres personas. Además, este problema se acentúa si tenemos en cuenta que La-Mulana 2 es un juego con puzles muy crípticos y con enigmas que nos obligan a forzar la máquina y a experimentar. También es importante reseñar que la optimización del juego es mejorable, por lo que notaremos ralentizaciones en algunas ocasiones a pesar de que La-Mulana 2 no es un juego particularmente exigente con nuestro PC.

Aún con todo, si vamos con cuidado a la hora de guardar e ignoramos estos pequeños problemas, disfrutaremos no solo de muchos desafíos plataformeros, sino de puzles cada vez más enrevesados y colocados con mucho acierto. Mientras que las primeras 20 horas de juego son relativamente sencillas para toda clase de jugadores, a partir de las 40 los NPC no solo dejarán de ayudarnos, sino que nos encontraremos ante algunos de los enigmas más oscuros y difíciles de la historia de los videojuegos.

Si tenemos experiencia con el título original evidentemente esos puzles no se nos harán tan complicados, pero si no entendemos la forma de proceder de La-Mulana es muy fácil que se nos atraganten. En general, se nota que los de Nigoro tienen mucha más experiencia que cuando hicieron el juego original, y eso se aprecia no solo con el buen diseño de niveles, sino con los nuevos puzles y con su curva de dificultad, que a pesar de empezar muy arriba, aumenta de manera progresiva. Lo mismo ocurre con las trampas: podemos anticiparnos a prácticamente todas ellas si sabemos analizar correctamente el entorno y atendemos a las señales que se nos dan.

Dado que Eg-Lana es tan obscenamente grande, recordar dónde estaba “esa tablilla que decía algo relacionado con este puzle” puede llegar a ser frustrante en algunas ocasiones. En el juego original volver a recorrer todo el mapeado era algo relativamente rápido, pero en La-Mulana 2 tendremos que movernos muchísimo e investigar varias zonas a fondo, sobre todo teniendo en cuenta que al final del juego muchos enigmas se basarán en encontrar algunas pistas en concreto que pueden estar situadas en cualquier lugar de Eg-Lana.

A todos estos enigmas y desafíos plataformeros se suman espectaculares enfrentamientos contra una decena de jefes finales y más de 40 subjefes que nos pondrán las cosas aún más difíciles si cabe. Muchos de ellos nos harán sudar y tendremos que trabajar para comprender sus patrones, aunque sí que es cierto que notaremos que algunos de esos subjefes están claramente más trabajados que otros, sobre todo en lo que a la cuestión visual se refiere.

Está claro: La-Mulana 2 no es un videojuego para todo el mundo. Es difícil, duro y muy retante (aunque nunca sea injusto). Sin embargo, su atractivo no se basa solo en lo exigente que es con el jugador: también tiene una jugabilidad cuidadísima, unos enigmas muy originales, una banda sonora sensacional y un lore profundo, trabajado y muy documentado con datos reales de antiguas religiones y mitología de toda la historia de la Humanidad. También tiene unos bonitos gráficos que mezclan píxel-art con preciosos dibujos llenos de personalidad.

Si queréis disfrutar de un gran reto y enfrentaros a una aventura que os haga sudar de verdad, no lo dudéis: La-Mulana 2 es vuestro juego. Sabe ser retante sin ser injusto, y a la vez que castiga duramente por hacer las cosas mal, también sabe recompensar como pocos, convirtiéndolo en uno de los juegos más satisfactorios que podéis encontraros en el panorama actual.

Ahora mismo, La-Mulana 2 está disponible solo en PC, pero saldrá en PlayStation 4, Nintendo Switch y Xbox One en primavera de 2019.

Resumen
  • 9.4/10
    Jugabilidad - 9.4/10
  • 8/10
    Gráficos - 8/10
  • 9.3/10
    Sonido - 9.3/10
  • 7.6/10
    Innovación - 7.6/10
  • 10/10
    Duración - 10/10
  • 8.6/10
    Historia - 8.6/10
9.1/10

Resumen

La-Mulana 2 es un regalo no solo para los fans del juego original, sino para los amantes de los metroidvania difíciles y de los títulos retro de consolas como MSX, en los que se inspira esta obra. Su elevado nivel de dificultad (quizá de los más altos que podéis encontraros en videojuegos comerciales) puede echar atrás a más de uno, pero los usuarios más valientes podrán vivir una aventura como pocas, en la que tendrán que darlo todo para triunfar.

A pesar de la presencia de algunos bugs durante el final del juego, no se llega a empañar la experiencia final y la aventura de Lumisa Kosugi va acompañada de un lore y personajes muy interesantes, una banda sonora para recordar y una duración que parece sacada de otro mundo. Si eres un fan de los juegos retro y buscas un reto que te haga sudar al máximo, no busques más: La-Mulana 2 es el título que necesitas.

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