Hace ya más de tres años que el RPG indie Undertale sorprendía al mundo entero con una personalidad y detalles únicos que lo han llevado hasta el Olimpo del videojuego. Esta deconstrucción del JRPG tradicional con fuertes inspiraciones en la saga Mother se hizo famoso por su inteligente uso de la cuarta pared y sus características únicas solo posibles en nuestro medio. Ahora, este “RPG en el que no hay que matar a nadie” llega a Nintendo Switch para que más usuarios puedan sentir su magia.

El 15 de septiembre de 2015 desembarcó Undertale en PC y los pocos que lo jugamos cuando salió dimos por hecho que iba a quedarse como un juego de nicho destinado a conformarse con una pequeña pero sólida base de fans. Sin embargo, contra todo pronóstico, este RPG creado por una sola persona, Toby Fox, alcanzó unas cotas de popularidad tan grandes que llegó incluso hasta esos usuarios casuales a los que no se dirigía, y triunfó también entre ellos.

Es muy difícil no haber oído hablar de Undertale en pleno 2018, sobre todo tras la montaña de fan arts, memes, webcomics y múltiples subproductos realizados por los fans repartidos a lo largo y ancho de Internet. Algunos usuarios afirman sin tapujos que es el mejor videojuego de todos los tiempos, mientras que otros dicen que está “sobrevalorado” y que su fanbase es “muy tóxica”.

Si nos paramos un momento a pensar sobre ese detalle, nos damos cuenta de que existe un debate acalorado alrededor de la calidad de un RPG indie con gráficos feos y una nula campaña de publicidad que estaba destinado a perderse entre la masa de juegos raros de Steam. Esa es solo una prueba más de que Undertale no es un videojuego normal, ya que, inconscientemente, todos aquellos que participan en ese debate para cuestionar su calidad están haciendo lo mismo que aquellos que afirman que The Legend of Zelda: Ocarina of Time está sobrevalorado: están haciendo crecer su leyenda y lo mantienen de manera constante en la actualidad del mundo del videojuego.

El mundo de los monstruos

Hablar de Undertale sin spoilear al lector es difícil y también es importante llegar completamente virgen a él, por lo que simplemente explicaremos en este análisis la premisa básica del juego, simple pero efectiva, como las de antes:

Hace mucho tiempo, dos grandes razas dominaban el mundo: humanos y monstruos. Un día, una guerra se produjo entre estos dos colectivos. La Humanidad consiguió vencer en esa contienda, y, tras una larga lucha, sellaron a los monstruos bajo tierra mediante un encantamiento mágico.

Han pasado muchos años. En la actualidad, se dice que quienes suban al Monte Ebott nunca podrán regresar. Sin embargo, un joven ser humano decide ir hasta allí y cae por un agujero… hasta quedar atrapado en el mundo de los monstruos. ¿Logrará volver a casa o se quedará ahí para siempre…?

En poco tiempo, nuestro protagonista conocerá a varios personajes inolvidables y tendrá que comprender las normas del mundo de Undertale, un RPG en el que matar o no a nuestros enemigos es siempre opcional. Y es que aunque estemos hablando de un RPG que se supone que es de estilo clásico, aquí las cosas funcionan de forma diferente. Hablar más de la cuenta sin destripar nada es complicado, pero una cosa sí que puede decirse: el juego puede terminarse sin hacerle daño a nadie. Sin embargo, también podemos hacer como en cualquier otro RPG y llevarnos por delante a todo aquel que se ponga en nuestro camino. La decisión está siempre en nuestras manos.

El sistema de batalla es increíblemente original a pesar de desarrollarse por turnos: aparte de utilizar el comando “atacar” o la posibilidad de “perdonar” a los enemigos, todos los ataques son esquivables si somos hábiles. Para ello, la perspectiva va cambiando: podemos encontrarnos mecánicas de plataformas, de juegos de naves a lo “bullet hell” y muchas otras más.

La mecánica es increíblemente divertida y diferente a la vista en otros juegos. Sin embargo, las batallas jamás se hacen aburridas o repetitivas, ya que siempre son diferentes. Nunca estaremos haciendo lo mismo.

Por otra parte, también hay puzles, exploración… y mucha, mucha interacción. La toma de decisiones es algo vital en Undertale. Y prácticamente cada cosa que haga el jugador tiene consecuencias.

Esta obra indie consigue no solo reinventar el género del JRPG, sino deconstruirlo. Y también lo logra en su vertiente jugable y de manera muy divertida.

Te hablan a ti, jugador

Los jugadores, sobre todo los completistas, queremos hacerlo todo. Verlo todo. Sin embargo, ¿hasta dónde somos capaces de llegar para ello? Esa es la pregunta que plantea Undertale. Y su historia gira alrededor de esa cuestión.

Aparte de ello, dispone de unos personajes maravillosos, un humor magnífico, situaciones divertidísimas… a un nivel incluso superior al de la franquicia Mother. Sin embargo, no todo son risas en Undertale, ni mucho menos. Por cada parte buena, hay otra mala. Por cada situación divertida, hay otra dramática. De hecho, llega hasta puntos que son complicados de aguantar para personas sin determinación suficiente.

Siendo sinceros: hasta ahora, no se ha visto nada como Undertale. Le da una increíble vuelta de tuerca al género y lo deconstruye de manera magistral. Analiza el papel del jugador y su psicología, pero no en forma de ensayo o artículo académico, sino como videojuego puramente interactivo. Y no solo es divertido y funciona: logra emocionar y transmitir una historia en la que el usuario es el protagonista absoluto y no un simple espectador.

De hecho, tal vez sea el primer RPG de estilo japonés que sea imposible de trasladar fuera del medio. Undertale no tendría ningún tipo de sentido si no fuese un videojuego. Sacarlo de ahí sería destrozarlo por completo.

Esta obra indie logra lo que se creía impensable, pero resulta complicado explicarlo. Para entenderlo hay que dar un salto de fe y jugarlo. Coge al JRPG tipo y lo machaca, lo destruye y lo transforma para convertirlo en un producto igual y distinto a la vez. Es el paso más allá que nunca dio la saga Mother. Y es que Undertale ya no es solo una parodia, sino que es el salto siguiente. No es un simple homenaje que se ríe de los clichés: los saca para colocarlos sobre la mesa y diseccionarlos. Cambia los papeles, los tergiversa y convierte todo eso en un producto único, distinto: en una auténtica obra de arte digital.

Un videojuego que quiere sentirse como tal

Gráficamente, Undertale tiene un aspecto que directamente puede calificarse de “feo”. Su apartado visual es el único punto que puede echar atrás a muchos jugadores, pero siendo sinceros: si eso es lo que les impide disfrutar de esta obra, no están entendiendo que los videojuegos son mucho más que su recubrimiento gráfico y probablemente no entiendan este RPG. Es verdad que hay títulos de NES que lucen igual o incluso mejor, pero ayuda a reforzar su concepto de “videojuego”, que en Undertale tiene una importancia capital.

¿Y qué tal la música? Pues siendo francos: para hablar correctamente de la banda sonora de Undertale necesitaríamos un artículo entero. Esta obra posee algunas de las piezas más increíbles que se han escuchado en el género, sobre todo si hablamos de sus impresionantes temas de batalla. Dado que Undertale es un estudio del JRPG, en la banda sonora nos encontramos homenajes a toda su historia. Y de paso, también a otros videojuegos. Pero la cosa no termina ahí. Aparte de numerosos guiños y homenajes a otros títulos (sobre todo de la saga Mother), Undertale posee una personalidad propia que está plasmada en toda su música. Todas y cada una de las canciones tienen un mensaje que acompaña a la trama y las acciones del jugador.

Consiguen emocionar, entristecer e inquietar cuando la situación lo requiere, y hay una variedad enorme de instrumentos que cumplen una función más allá de complementar u homenajear. Melodías de 8 bits, otras de estilo SNES, algunos midis modernos con instrumentos más realistas, mezclas de estos estilos… Todo esto lleva a generar una banda sonora muy sólida, de más de 100 canciones, todas compuestas por el creador del juego, Toby Fox.

Y no, no puede decirse mucho más. Jugar a Undertale y comprenderlo es un acto de fe. Undertale es una muestra de hasta dónde puede llegar la narrativa en videojuegos. La prueba no es solo que posee una historia para recordar en la que el usuario es el absoluto protagonista (y hay que hacer especial hincapié en ello), sino que sería imposible entender esta obra fuera de los videojuegos. No tendría sentido y no podría funcionar. Es absolutamente impensable.

Por otra parte, hay que mencionar que Undertale dura justo lo que debe. Para terminar el juego hacen falta un mínimo de 15 horas que pueden alargarse hasta 25 si el usuario tiene más curiosidad y desea conocer los entresijos del juego, ya que cada decisión tiene peso y puede ser interesante (e incluso obligado) probar todas y cada una de ellas.

Undertale en sí mismo es una prueba más de que los videojuegos son una disciplina equiparable al resto de artes. Y por qué no, incluso superior.

¡Ah! La versión de Nintendo Switch cuenta con un nuevo enfrentamiento, por lo que puede ser motivo suficiente para más de un jugador para volver a esta obra. Está disponible para dicha consola, y también para PC, PlayStation Vita y PlayStation 4. En estas últimas ediciones también hay contenido exclusivo que puede animar a aquellos usuarios con menos determinación a probarlo finalmente.

  • 9.6/10
    Jugabilidad - 9.6/10
  • 2.3/10
    Gráficos - 2.3/10
  • 9.2/10
    Sonido - 9.2/10
  • 10/10
    Innovación - 10/10
  • 9/10
    Duración - 9/10
  • 10/10
    Historia - 10/10
9.6/10

Resumen

Undertale no es solo un juego: es una experiencia. Un producto que no tendría sentido fuera de nuestro medio y que logra hacer cosas que ningún otro consiguió antes. Es un título pensado para los usuarios que ya lo han visto todo, una obra de arte que juega con nosotros, nuestros sentimientos y nuestro rol como jugadores.

Intentar describir este producto es complicado, pero podría decirse que es una especie de gemelo oscuro creado en un laboratorio tras fusionar el ADN de Mother, Shin Megami Tensei y Paper Mario. Va más allá de lo conseguido por estos títulos y deconstruye el JRPG de manera que nadie pensaba que era posible.

Lo más grande de Undertale sea, quizá, que puede causar en el jugador sensaciones que ningún otro videojuego ha logrado. Solo por esa razón vale la pena jugarlo. La experiencia será increíblemente inolvidable y no dejará indiferente a nadie.

Por última vez, querido lector: juega a Undertale si no lo has hecho ya. Dale una oportunidad y comprenderás por qué es tan especial.

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