Detention llega a consolas tras un año desde su estreno en PC. Aprovechando su relanzamiento, en Bitjuegos hemos decidido dedicarle un análisis a un videojuego de terror algo distinto de lo habitual. Ambientado en una escuela de Taiwán de los años 60, nos introduce en un momento histórico muy interesante y nunca antes explotado en el medio: los años del Terror Blanco y la ley marcial en la isla, fruto del pánico comunista y la amenaza de la China continental. La inspiración en Silent Hill no impide que esta aventura de terror psicológico tenga personalidad propia. ¿Listo para conocer el secreto de Detention?

Taiwán es la sede de la República de China, un país soberano parcialmente reconocido que se estableció en la isla tras la victoria comunista en la Guerra Civil China. El Partido Nacionalista Chino tuvo que abandonar el continente y establecerse en la isla de Taiwán, en la que permanece aún hoy. La paranoia del gobierno y la tensión que se produjo durante muchos años (desde 1949 hasta 1987) llevó a que se instaurara la ley marcial en el país y que se produjera una auténtica caza de brujas para terminar con los comunistas y espías procedentes del continente.

Detention se ambienta en este período, conocido como los años del Terror Blanco. Todos aquellos sospechosos de simpatizar con el comunismo fueron brutalmente perseguidos, y esos años de ley marcial se saldaron con miles de encarcelados y ejecutados.

Como ya habréis deducido, nos encontramos ante un videojuego de terror con una temática única. Detention apuesta por el miedo psicológico y se inspira en franquicias tan reconocidas como Silent Hill. Puzles, alucinaciones, elementos sobrenaturales y una historia llena de símbolos y bien escrita son lo que nos espera en esta obra realizada por un estudio independiente taiwanés, Red Candle Games.

El terrible secreto que esconde el instituto

Estamos en una escuela situada en Taiwán en la década de los 60. Dos jóvenes estudiantes, Wei y Ray, están atrapados en ella, ya que se acerca un tifón y no han evacuado a tiempo. Mientras deciden esperar a que pase el peligro, algo ocurre: el instituto que tan bien conocían ha cambiado de forma y se ha convertido en un lugar perturbador. En él han aparecido una especie de fantasmas conocidos como los Persistentes. De esta forma, mientras se ocultan de esos entes malignos, los protagonistas descubrirán qué horribles secretos oculta el pasado de la escuela…

Para ello, será necesario que investiguemos a fondo el edificio, evitemos a los Persistentes y superemos puzles bastante perturbadores para seguir avanzando. Iremos conociendo la historia poco a poco, que está bien escrita y desarrollada. Además, el jugador será consciente en todo momento de que el trasfondo de lo que ocurrió le pudo haber pasado a muchísimas personas durante esos años de ley marcial en Taiwán.

Las inspiraciones en Silent Hill son claras. Ese terror psicológico y la necesidad de que usemos nuestro cerebro para superar distintos enigmas recuerdan a la clásica franquicia de Konami. Sin embargo, el videojuego no se centra tanto en los elementos típicos de un survival horror: no tenemos posibilidades de defendernos y solo podemos huir. Tampoco hay enfrentamientos de jefes y la mecánica es muy similar a la de un point and click. La jugabilidad recuerda mucho al clásico de terror de SNES Clock Tower (1995): tendremos que encontrar objetos y utilizarlos en los momentos apropiados para avanzar y descubrir los misterios que esconde el perturbador edificio.

Aguanta la respiración

La forma de evitar a los enemigos es muy original y es una de las cuestiones más llamativas de Detention en su cuestión jugable: para esquivarlos no tendremos que escondernos de ellos o huir. ¿Qué hay que hacer, entonces? Pues… acercarnos a ellos mientras aguantamos la respiración para que no nos detecten. Y si estamos demasiado tiempo sin respirar, no hace falta que os digamos lo que pasa, ¿verdad? Ese factor aumenta la tensión en un videojuego que ya de por sí da miedo, ya que nos obliga a enfrentarnos al mal y superarlo por nuestra cuenta.

De hecho, Detention sabe dar miedo y causar terror. La ambientación está muy lograda, y a pesar de estar en dos dimensiones, los escenarios son muy tétricos. Este videojuego sabe meter el miedo en el cuerpo, pero no con sustos baratos o los clásicos jumpscares: como es habitual en los títulos de terror asiáticos bien hechos, el terror es psicológico y gradual. Nos hace temer la posibilidad de avanzar y nos preocupa ante qué pasará después.

Su acción pausada y la imposibilidad de defendernos también logra que nos sintamos indefensos. El equipo de Red Candle Games utiliza muy bien sus herramientas no para asustar, sino para causar terror: es ese tipo de videojuego que nos dejará pensando en él tras quitarlo, pero no por el miedo que da, sino por lo terrible que es el mensaje que esconde, más teniendo en cuenta que parte de su trasfondo está basado en un escenario real.

Señalado con el dedo

La narrativa de Detention es muy poderosa. Es un videojuego que consigue transmitir lo que quiere, con un mensaje potente y centrado en los detalles. Esta obra invita a la reflexión y también sabe usar muy bien los recursos sonoros y visuales para contar su historia. De hecho, su estilo artístico es impecable y logra lo que se propone: inquietar y perturbar al jugador. Los gráficos cuentan con dibujos y planos detallados muy trabajados y que sirven para crear esa magnífica atmósfera de Detention, a la que también contribuye un magnífico apartado sonoro: lo importante de él no es su música, sino unos efectos de sonido bien escogidos que oyen cuando toca y que harán dudar al jugador en más de una ocasión.

Las canciones quizá sean más sencillas y la música pasa algo desapercibida, pero Red Candle Games emplea correctamente sus recursos sonoros: que no os sorprenda si os detenéis en más de una ocasión y queréis dejar el mando al oír algún que otro sonido gutural o gemido extraño. Le ha faltado, quizá un buen doblaje. De hecho, no nos habría importado en absoluto que hubiera sido en chino, por ejemplo.

También es importante remarcar que los puzles (a pesar de que Detention cuenta con algunos muy interesantes) se centran en muchos clichés de juegos de terror, sobre todo inspirados en la franquicia Silent Hill. Además, no son muy difíciles: muchas soluciones nos vendrán a la cabeza de inmediato, sobre todo si somos habituales en el género.

De la misma forma, Detention es un juego que quizá sea demasiado corto. En menos de cinco horas podemos ver su final. Tiene dos desenlaces (uno bueno y otro malo), pero sacar uno u otro lleva muy poco tiempo. Un pequeño inconveniente, además, es que Detention en su tramo final pierde fuerza a la hora de dar miedo, ya que se centra tanto en contar la historia (interesante, eso sí), que el terror se diluye, aunque sea de forma justificada con los eventos que ocurren en el propio juego.

Aún con todo, su narrativa es genial, así como el escenario (no conocemos ningún videojuego ambientado en los años de Terror Blanco en Taiwán), y como videojuego de terror es muy competente y consigue lo que busca. Aunque esté en inglés (y en chino), todo fan de los juegos de miedo asiáticos debería darle una oportunidad.

La versión analizada es la de Nintendo Switch.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 3 meses.

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