Bloodstained: Curse of the Moon nace como un juego menor, parte de una de las promesas realizadas durante la campaña de crowdfounding en Kickstarter del futuro metroidvania Bloodstained: Ritual of the Night. Sin embargo, aquellos que pensaban que sería un título mediocre o un simple compromiso de Koji Igarashi estaban equivocados. Blooodstained: Curse of the Moon no solo es un homenaje a los Castlevania originales de NES, sino un gran videojuego de plataformas por méritos propios.

Bloodstained: Ritual of the Night cuenta con una de las campañas de financiación colectiva dedicadas a videojuegos más exitosas de todos los tiempos. Koji Igarashi, creador de algunos de los mejores Castlevania que se han hecho (incluyendo al inmortal Castlevania: Symphony of the Night), prometió que si se recaudaban 500 000 dólares, haría realidad una secuela espiritual de Symphony. Ritual of the Night es un videojuego muy prometedor que lleva ya unos años de desarrollo y que mantiene expectantes a millones de usuarios de todo el mundo.

A medida que los fans de Castlevania donaban más y más dinero, los objetivos se alcanzaban de manera continua mucho más rápido de lo esperado. Uno de ellos era un “minijuego precuela“, que se iba a hacer realidad, en principio, al alcanzar los 4,5 millones de dólares en Kickstarter. Por lo tanto, al alcanzar dicha cifra, la compañía prometió un videojuego simple para amenizar la espera hasta el lanzamiento de Ritual of the Night.

Y entonces ese “minijuego” sale a la luz. Y resulta que no es un simple producto menor, sino un videojuego con todas las de la ley, con una jugabilidad variada, fantásticos niveles y jefes y cuatro personajes controlables, cada uno de ellos con sus propias habilidades. ¿Es un producto que puede funcionar por sí mismo, sin complementar al futuro Ritual of the Night? Ahora mismo vamos a verlo.

Una venganza sangrienta

La trama de Bloodstained: Curse of the Moon es muy simple, como las de antes. El juego tiene un verdadero aspecto de 8 bits, ya que está completamente inspirado en los Castlevania originales (sobre todo Castlevania III: Dracula’s Curse).

En el juego nos ponemos en la piel de Zangetsu, un espadachín asesino de demonios con sed de venganza. Por ello, este guerrero recorrerá tierras embrujadas hasta llegar a un castillo encantado para derrotar a un poderoso demonio. Durante su viaje se encontrará con otros tres viajeros que podrán unirse a su equipo y ayudarle en su misión.

Y esta es la historia. Sin embargo, no todo es tan sencillo: podemos escoger si queremos reclutarlos o no, o incluso matarlos si lo deseamos. De esta forma, cambia no solo la dificultad del juego, sino nuestro acceso a un total de seis finales diferentes que se desbloquearán según cómo hayamos enfocado nuestra partida.

Resulta especialmente interesante comprobar cómo en los niveles hay distintos caminos, más largos o difíciles según los personajes que estemos llevando. Todo ello, sumado a la existencia de distintos finales, fomenta de manera considerable la rejugabilidad del juego. De hecho, para poder verlo todo, tendremos que terminarlo un mínimo de seis veces, y lo cierto es que el videojuego da incentivos suficientes como para querer hacerlo.

Bloodstained: Curse of the Moon parece más simple al principio de lo que realmente es: dado que todos los personajes son muy distintos entre sí, el título obliga al jugador a pensar bien a qué héroe debe usar, así como saber alternar a tiempo cada uno (todos tienen su barra de vida individual).

Esto lleva, eso sí, a que los cuatro compartan las vidas, hecho que los usuarios novatos agradecerán y que quizá no gustará tanto a los fans veteranos de Castlevania: es bastante más fácil que cualquier otro título en 2D de la franquicia. Y es que podría haber sido bastante más exigente si se lo hubiera propuesto. Es verdad que tenemos dos modos de dificultad: veterano y casual, pero la diferencia principal entre uno y otro es que en el primero los golpes de los enemigos nos lanzan hacia un lado (y los que recordéis los Castlevania clásicos sabréis qué significa cuando un monstruo está colocado a mala idea al lado de un precipicio), por lo que el juego podría haber ido más allá perfectamente.

Puro Castlevania

Los niveles recuerdan mucho a los Castlevania originales de 8 bits. También lo hace el estilo visual, que parece sacado de la NES. Hasta la banda sonora es puro Castlevania: está compuesta por la fantástica Michiru Yamane y es fiel a su estilo, lo cual es una garantía absoluta de calidad. Entonces… ¿qué ocurre?

Bloodstained: Curse of the Moon no tiene personalidad. Es un homenaje a Castlevania, un muy buen videojuego, pero precisamente por eso en muchas cosas puede pecar de conformista. Es un título que puede ser señalado de poco ambicioso, aunque su calidad esté completamente fuera de duda, como ya ha pasado con títulos de apuesta similar como Sonic Mania.

Basta con ver las armas secundarias o el manejo de los personajes. La propia Miriam lleva un látigo y es casi idéntica en manejo y arsenal a Simon Belmont, mientras que Gebel no solo tiene ataques que parecen sacados de Alucard, sino que directamente su aspecto físico no deja lugar a duda. Zangetsu y Alfred son algo más diferentes, pero también se aprecia un inconfundible aire a Castlevania en ellos.

También es un videojuego corto. Aunque tenga varios finales y anime a ser rejugado (sobre todo porque tiene un nivel extra secreto), terminarlo por primera vez lleva menos de dos horas. Se puede superar perfectamente en una hora y media. Este problema podría haberse arreglado si el título hubiese sido más exigente con el jugador y no hubiera sido tan permisivo con las vidas (como ocurría con los Castlevania originales, ya que en la NES muchos juegos conseguían alargar su duración gracias a su dificultad). Uno o dos niveles extra tampoco habrían estado de más.

Y sí, es un gran videojuego, pero se apoya demasiado en los títulos de NES, aunque ese estilo artístico y jugable le siente estupendamente. Le han faltado, además, varios extras o un sistema de selección de niveles (aunque fuera mediante passwords, como en los clásicos).

Aún con todo, a pesar de su conformismo e inspiración en Castlevania, es una gran obra por méritos propios y tiene una banda sonora magnífica. Un plataformas más que notable que sirve como aperitivo mientras esperamos al lanzamiento del prometedor Bloodstained: Ritual of the Night y que cuesta menos de diez euros en todas las tiendas virtuales en las que está disponible.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Ramón Oliver hace 1 semana.

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